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Internacional

Fuerzas kurdas imponen toque de queda en el noreste sirio antes de acuerdo con Damasco

Las fuerzas de seguridad kurdas anunciaron un toque de queda en Hasakeh y Qamishli a medida que se prepara la implementación de un acuerdo con el gobierno sirio para integrar instituciones militares y civiles. El pacto, alcanzado el viernes, busca una integración gradual tras cesiones territoriales kurdas ante el avance de las fuerzas gubernamentales.

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Syrian Kurdish Forces Impose Curfews Ahead of Integration Deal with Damascus
Syrian Kurdish Forces Impose Curfews Ahead of Integration Deal with Damascus
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Las fuerzas de seguridad kurdas anunciaron un toque de queda en las ciudades nororientales de Hasakeh y Qamishli, programado para principios de la próxima semana, en anticipación a la puesta en marcha de un acuerdo con Damasco. Este pacto implica la integración gradual de las estructuras militares y administrativas kurdas dentro del aparato estatal sirio, según reportó France 24.

Mazloum Abdi, líder de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) lideradas por los kurdos, confirmó que la implementación comenzará el lunes, incluyendo la retirada de fuerzas de las líneas del frente en algunas áreas del noreste y en la ciudad de Kobane. Abdi especificó que una fuerza de seguridad interna limitada ingresará a partes de Hasakeh y Qamishli, pero aseguró que ninguna fuerza militar gubernamental entrará en las ciudades kurdas.

El toque de queda en Hasakeh regirá de 6:00 a 18:00 horas el lunes, y en Qamishli el martes, con el objetivo declarado de mantener la seguridad y la estabilidad de los residentes. Un acuerdo integral alcanzado el viernes mantiene un alto el fuego y establece la integración progresiva de las instituciones, lo cual incluye la formación de brigadas de combatientes de las FDS en áreas de mayoría kurda.

La decisión de integrarse surge después de que las FDS cedieran territorio ante el avance de las fuerzas del gobierno sirio, poniendo fin a la autonomía de facto que habían mantenido desde las batallas contra el Estado Islámico (EI), con el respaldo de la coalición liderada por Estados Unidos. El acuerdo también contempla la transferencia de algunos campos petroleros, el aeropuerto de Qamishli y cruces fronterizos al gobierno en un plazo de diez días, según declaró el ministro de Información, Hamza Mustafa.

El contexto geopolítico se complica por el reciente retiro del apoyo explícito de Estados Unidos a las fuerzas kurdas, cuyo propósito de alianza fue declarado como mayormente cumplido por Washington. Esta reorientación estratégica ha presionado a las FDS a negociar directamente con el régimen de Bashar al-Ásad para asegurar la supervivencia institucional.

En Qamishli, miles de residentes kurdos salieron a las calles el domingo en una manifestación de solidaridad, ondeando banderas y expresando temor ante una posible traición del gobierno central. Ciudadanos entrevistados manifestaron su dependencia de las FDS para su protección, especialmente tras los combates contra el EI.

Paralelamente, se están discutiendo detalles de seguridad en Kobane, un enclave simbólico liberado del EI en 2015 y que se encuentra aislado entre la frontera turca y las fuerzas gubernamentales. Un funcionario de seguridad de la provincia de Alepo informó sobre reuniones positivas con las fuerzas kurdas para iniciar el despliegue de fuerzas del ministerio del interior en la zona.

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