Una familia de ascendencia judía ha demandado al Estado francés exigiendo una compensación por el uso continuado de un inmueble en Bagdad que actualmente alberga la legación diplomática francesa, según reportó France 24.
El núcleo de la disputa radica en la propiedad, la cual fue confiscada junto con otros bienes pertenecientes a la comunidad judía de Irak durante la década de 1950.
La familia alega que Francia ha ocupado la propiedad sin pagar una renta adecuada por el uso prolongado del inmueble a lo largo de las décadas.
El gobierno francés, por su parte, ha argumentado que la jurisdicción competente para resolver este caso es la iraquí, ya que la confiscación y la legislación subyacente se encuentran bajo la soberanía de Bagdad.
Sin embargo, los demandantes señalan que acudir a un tribunal en Irak les resulta imposible debido a las leyes vigentes que prohíben la entrada de ciudadanos judíos al país.
Este litigio subraya las complejidades legales y patrimoniales que enfrentan las familias que huyeron o fueron expulsadas de Irak tras la creación del Estado de Israel.
El caso plantea interrogantes sobre la responsabilidad de un Estado extranjero respecto a propiedades confiscadas bajo regímenes anteriores en territorios soberanos.
El desarrollo del juicio en Francia podría sentar un precedente sobre cómo los tribunales europeos abordan reclamaciones de bienes raíces vinculadas a expropiaciones históricas en Oriente Medio.