French Ex-Senator Convicted in Landmark Drug-Facilitated Assault Case
Un tribunal francés condenó al exsenador Joel Guerriau a cuatro años de prisión, 18 meses de cumplimiento efectivo, por drogar con éxtasis a la diputada Sandrine Josso en su apartamento de París en noviembre de 2023.El caso, que sacudió los círculos políticos franceses, culminó con la condena del político de 68 años del partido centrista Horizons, quien también deberá pagar 5.000 euros en daños y perjuicios a la víctima por angustia emocional.Según el testimonio de Josso, de 50 años y miembro del partido MoDem, había acudido al domicilio de Guerriau para celebrar su reelección cuando comenzó a sentirse mal tras beber de una copa de champán. "Había ido a visitar a un amigo y descubrí a un agresor", declaró la diputada durante el juicio.Los análisis toxicológicos posteriores confirmaron que la sangre de Josso contenía tres veces la dosis recreativa de MDMA. La parlamentaria logró abandonar el apartamento y, con ayuda de un colega, se dirigió al hospital donde se confirmó el envenenamiento.Guerriau admitió haber servido la bebida con droga, pero mantuvo que fue accidental. El exsenador alegó que atravesaba un período de depresión y que había planeado consumir la sustancia él mismo la noche anterior, pero no lo hizo y "accidentalmente" ofreció la copa contaminada a Josso al día siguiente."Me compadezco de Sandrine. Estoy disgustado conmigo mismo, con mi imprudencia y mi estupidez", declaró Guerriau ante el tribunal parisino, añadiendo que deseaba "hablar sobre los peligros de estos productos".El caso ha puesto de relieve el problema de la "sumisión química" en Francia, término que describe las agresiones sexuales facilitadas por drogas. Josso se ha convertido en una activista contra este fenómeno y se unió a una asociación fundada por Caroline Darian, hija de Dominique Pelicot, condenado en 2024 por drogar y facilitar la violación de su esposa durante más de una década.Guerriau fue suspendido cuando surgieron las acusaciones y renunció como senador en octubre pasado. Sus abogados anunciaron que apelarán la sentencia, mientras que Josso calificó el veredicto como "un enorme alivio".El impacto del caso trasciende lo judicial, evidenciando las vulnerabilidades del sistema político francés ante comportamientos predatorios y reforzando el debate sobre la protección de las mujeres en espacios de poder.