La Armada de Estados Unidos interceptó un petrolero en el océano Índico por presuntamente violar las sanciones impuestas por Washington sobre el comercio de crudo procedente del Caribe. El Departamento de Defensa confirmó que las fuerzas navales ejecutaron un “procedimiento de derecho de visita, intercepción marítima y abordaje” contra el buque identificado como 'Bertha'.
Esta operación representa la tercera intercepción de este tipo realizada por la marina estadounidense en el Índico durante las últimas semanas. El Pentágono destacó el alcance global de su capacidad militar y su determinación para hacer cumplir las restricciones económicas impuestas por la Administración estadounidense.
Según reportes del Departamento de Defensa, la embarcación fue rastreada desde el Caribe hasta el océano Índico antes de ser detenida. La acción busca negar a los actores sancionados la capacidad de operar libremente en dominios marítimos internacionales.
El Pentágono emitió una declaración enfatizando que las aguas internacionales no sirven como refugio para entidades sujetas a sanciones estadounidenses. La declaración reafirma la postura de Washington de perseguir violaciones a través de medios aéreos, terrestres o marítimos.
Para Chile, estas acciones refuerzan la percepción de un entorno marítimo global donde las políticas de sanciones de potencias como Estados Unidos tienen implicaciones logísticas y de cumplimiento para el comercio internacional de energía.
La intercepción subraya la extensión con la que Estados Unidos ejerce su jurisdicción extraterritorial para asegurar el cumplimiento de sus políticas económicas. La insistencia en la vigilancia marítima busca disuadir a terceros países y compañías de participar en el comercio prohibido.
Las autoridades estadounidenses indicaron que continuarán negando margen de maniobra a los actores ilícitos y sus representantes en el dominio marítimo. La operación concluye con la detención del buque y la reafirmación del poder coercitivo naval de EE. UU. a gran distancia.