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Internacional

Cuba enfrenta crisis energética inminente por cese de suministros de petróleo

Cuba dispone de reservas de petróleo para unos quince a veinte días ante la interrupción de su principal fuente de suministro, México, y el bloqueo estadounidense a las entregas venezolanas. Analistas advierten que la escasez podría forzar un racionamiento severo, agravando la ya frágil situación económica de la isla. La situación se produce tras las presiones ejercidas por la administración del presidente Donald Trump.

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Cuba Faces Critical Oil Shortage, With Reserves Estimated at 20 Days
Cuba Faces Critical Oil Shortage, With Reserves Estimated at 20 Days
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Cuba posee reservas de crudo suficientes para operar entre quince y veinte días bajo los niveles actuales de consumo y producción doméstica, según datos proporcionados por la firma Kpler. Esta grave situación se desencadena después de que México, su último proveedor activo, aparentemente cancelara un envío y Estados Unidos intensificara el bloqueo a las exportaciones petroleras desde Venezuela.

La interrupción de las entregas sumerge a la nación caribeña al borde de un racionamiento energético agudo, sumándose a los apagones casi diarios que ya afectan a gran parte del territorio. Jorge Piñón, experto en petróleo de la Universidad de Texas, señaló que el régimen enfrenta una crisis significativa si los nuevos suministros no se materializan en las próximas semanas.

Según Kpler, Cuba recibió solamente un cargamento mexicano de 84,900 barriles el 9 de enero de este año, lo que representa un promedio de poco más de 3,000 barriles diarios, una caída drástica respecto al promedio de 37,000 barriles diarios de 2025. Victoria Grabenwöger, analista de Kpler, calculó que sumando este cargamento a las reservas estimadas de 460,000 barriles a principios de año se alcanza el plazo de quince a veinte días.

La presión externa se intensificó después de que el presidente Trump declarara el 11 de enero que no permitiría más envíos de petróleo a La Habana, coincidiendo con eventos geopolíticos en Venezuela. México, que fue el mayor proveedor de Cuba el año pasado, ha estado bajo considerable escrutinio de Washington, lo que influye en sus decisiones comerciales.

La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, manejó la situación con cautela, calificando la decisión sobre el envío como un acto soberano sin negar explícitamente su aplazamiento, aunque luego matizó que los contratos con Pemex se mantienen. Analistas sugieren que Cuba obtenía este petróleo a precios fuertemente subsidiados o de forma gratuita, dependiendo fuertemente de Caracas.

La dependencia de Venezuela se hizo crítica tras noviembre, cuando llegó el último cargamento de fueloil necesario para la generación eléctrica, según Grabenwöger. Esta falta de combustible vital, junto con la caída en el turismo y la producción azucarera, pone en riesgo la estabilidad económica de la isla.

Nicholas Watson, de la consultora Teneo, indicó que la crisis económica cubana podría alcanzar un nivel existencial para el régimen si el suministro energético no se restablece. A pesar de las amenazas, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel ha mantenido una postura desafiante ante lo que denomina amenazas brutales.

El contexto geopolítico complica la posición de Sheinbaum, quien debe equilibrar el apoyo histórico a Cuba con la renegociación inminente de acuerdos comerciales clave con Estados Unidos y Canadá. La amenaza de represalias estadounidenses, incluyendo el posible bloqueo total del crudo mexicano, parece haber frenado las exportaciones hacia la isla, según observadores.

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