Más de doscientas personas fallecieron tras un derrumbe en la mina de coltán de Rubaya, ubicada en la provincia de Kivu del Norte, en el este de la República Democrática del Congo (RDC), reportó un portavoz del gobernador designado por el grupo rebelde el viernes.
El suceso, provocado por un deslizamiento de tierra el miércoles, afectó a mineros artesanales, mujeres comerciantes y niños que se encontraban en el socavón, según declaró Lumumba Kambere Muyisa a la agencia Reuters. Se logró rescatar a unas veinte personas heridas, quienes reciben atención médica en centros de salud cercanos.
Muyisa atribuyó el desastre a las condiciones climáticas, señalando que la temporada de lluvias ha dejado el terreno frágil, lo que provocó el colapso mientras las víctimas estaban extrayendo material. Eraston Bahati Musanga, gobernador de Kivu del Norte designado por el movimiento M23, confirmó la recuperación de varios cuerpos.
Rubaya es una fuente crítica para el mercado global, produciendo aproximadamente el 15% del coltán mundial, metal utilizado en la fabricación de dispositivos electrónicos como teléfonos móviles y componentes aeroespaciales. Los mineros artesanales trabajan en condiciones precarias por salarios bajos en esta región.
La mina ha estado bajo el control del grupo rebelde M23, respaldado por Ruanda, desde 2024, después de varios cambios de control entre el gobierno central y facciones armadas. Las Naciones Unidas han acusado previamente al M23 de financiar su insurgencia mediante el saqueo de estos recursos minerales.
El control de territorios ricos en minerales por parte del M23, que busca derrocar al gobierno en Kinshasa, ha intensificado la inestabilidad geopolítica en la región del Kivu. A pesar de la vasta riqueza mineral de la RDC, más del 70% de su población vive con menos de 2,15 dólares diarios, según datos citados por Al Jazeera.