El ejército israelí continuó con operaciones selectivas en el territorio asediado, resultando en la muerte de dos hombres en el campamento de Maghazi tras un ataque con dron, reportó la agencia de noticias palestina Wafa. Estos incidentes subrayan la fragilidad del cese de hostilidades acordado entre Israel y Hamás.
En la ciudad sureña de Rafah, las fuerzas israelíes afirmaron haber abatido a tres individuos catalogados como “terroristas” que emergieron de una ubicación subterránea, añadiendo que se lanzaron ataques adicionales. Rafah es crucial geopolíticamente, ya que alberga el cruce fronterizo hacia Egipto, el principal conducto para la ayuda humanitaria hacia Gaza.
Fuentes hospitalarias informaron a Al Jazeera Arabic que seis palestinos, incluida una mujer embarazada según la agencia Anadolu, sufrieron heridas tras el bombardeo israelí de una carpa para desplazados en la zona de al-Mawasi, al oeste de Khan Younis. Las autoridades palestinas han demandado la reapertura inmediata del cruce de Rafah, un punto clave de la segunda fase del acuerdo de alto el fuego, argumentando que el bloqueo impide la llegada de suministros esenciales.
Desde que entró en vigor el alto el fuego en octubre, las autoridades palestinas en Gaza indican que las operaciones israelíes han causado al menos 492 muertes y 1,356 heridos. Ambas partes se acusan mutuamente de violaciones constantes del acuerdo, dificultando la transición a la fase final del cese al fuego anunciado por Washington en enero.
El Secretario General de Naciones Unidas, António Guterres, enfatizó recientemente la necesidad de la implementación total del acuerdo, incluyendo la retirada completa de las fuerzas israelíes. No obstante, el ejército israelí declaró que sus tropas continúan operando para neutralizar amenazas inmediatas, manteniendo su despliegue en el terreno.
Las persistentes hostilidades, a pesar de los marcos diplomáticos, complican los esfuerzos internacionales para estabilizar la situación humanitaria y política en la región. La continuación de las incursiones aéreas y terrestres pone en duda la viabilidad de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades en el corto plazo.