El ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Alberto van Klaveren, calificó este lunes de "inaceptables" las declaraciones del embajador de Estados Unidos, Brandon Judd, respecto a las sanciones impuestas por la Administración estadounidense a autoridades chilenas, reportó BioBioChile. Van Klaveren señaló desde La Moneda que ningún funcionario chileno ha colaborado en acciones que pongan en riesgo la seguridad de Chile o de la región.
El canciller chileno recalcó que la soberanía y seguridad de Chile no están comprometidas por ninguna acción de su país, y consideró las referencias del embajador Judd a altas autoridades como descalificaciones contrarias a la práctica diplomática. El ministerio enfatizó que el uso de medidas como la denegación de visas para amenazar o sancionar unilateralmente es inapropiado bajo el derecho internacional.
Van Klaveren abordó específicamente el proyecto del cable submarino transpacífico Hong Kong-Valparaíso, señalando que este debe ser evaluado por sus propios méritos y no bajo la presión de amenazas unilaterales. El proyecto Humboldt, financiado por Google en asociación con el Estado chileno a través de Desarrollo País, es el único proyecto de este tipo aprobado hasta la fecha.
El jefe de la diplomacia chilena reiteró el rechazo a la medida adoptada por el Departamento de Estado, calificándola de arbitraria e inexplicable, especialmente porque se refiere a una decisión que aún está en fase de evaluación interna. Chile defiende su posición de respetar las reglas internacionales y actuar con transparencia en todos sus procesos de inversión.
Según el reporte, Van Klaveren subrayó que esta no es la manera en que dos aliados estratégicos con doscientos años de cooperación deben abordar sus diferencias. Chile rechaza cualquier intervención en las decisiones soberanas que tome en el ámbito de las inversiones y las infraestructuras críticas.
Finalmente, el ministro manifestó la intención de Chile de mantenerse al margen de las tensiones geopolíticas globales entre potencias. El país busca preservar sus excelentes relaciones tanto con Estados Unidos como con otros socios comerciales relevantes, incluyendo a China.