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Al-Maliki desafía amenazas de Trump sobre soberanía iraquí

El ex primer ministro iraquí rechaza la interferencia estadounidense tras las amenazas de Trump de retirar el apoyo si es reinstalado en el cargo.

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Iraq-US Relations Strain as Trump Threatens to Cut Support Over al-Maliki
Iraq-US Relations Strain as Trump Threatens to Cut Support Over al-Maliki

El ex primer ministro iraquí Nouri al-Maliki rechazó categóricamente las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump, calificándolas como una "violación flagrante de la soberanía iraquí" después de que Washington amenazara con retirar su apoyo si el político chiita regresa al poder.La tensión diplomática se intensificó cuando Trump declaró el martes que Estados Unidos "ya no ayudará a Irak" si al-Maliki, quien mantiene estrechos vínculos con Irán, es reinstalado como primer ministro. El mandatario estadounidense advirtió que el país "descendería a la pobreza y el caos total" bajo el liderazgo del político de 75 años."La última vez que Maliki estuvo en el poder, el país descendió a la pobreza y el caos total. Eso no debería permitirse que suceda de nuevo", escribió Trump en su plataforma Truth Social, añadiendo: "Si no estamos ahí para ayudar, Irak tiene CERO posibilidades de éxito, prosperidad o libertad".Al-Maliki, nominado recientemente por el Marco de Coordinación, el mayor bloque chiita en el parlamento iraquí, respondió el miércoles rechazando cualquier injerencia externa. "El lenguaje del diálogo entre estados es la única opción política para el compromiso, no recurrir al lenguaje de los dictados y las amenazas", declaró en la red social X.El ex primer ministro, figura prominente del Partido Islamista Chiita Dawa, gobernó Irak entre 2006 y 2014 durante un período marcado por luchas de poder con rivales sunitas y kurdos, acusaciones de corrupción profunda y crecientes tensiones con Washington. Su mandato terminó cuando el Estado Islámico (ISIS) se apoderó de grandes porciones del territorio iraquí en 2014.La intervención de Trump refleja la estrategia estadounidense de contener la influencia de grupos vinculados a Irán en la región, mientras Irak navega delicadamente entre sus dos aliados más cercanos: Washington y Teherán. Estados Unidos mantiene un leverage económico significativo sobre Irak, ya que los ingresos por exportaciones petroleras del país se mantienen en gran medida en el Banco de la Reserva Federal de Nueva York, un arreglo establecido tras la invasión estadounidense de 2003.Este episodio marca otra intervención directa de la administración Trump en la política de naciones extranjeras, subrayando las complejidades geopolíticas en Medio Oriente y el equilibrio de poder entre las potencias regionales y globales en la región.Fuente: Al Jazeera

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