Accidente aéreo en frontera colombo-venezolana deja 15 muertos, incluyendo un congresista
Un avión comercial operado por Satena se estrelló cerca de Ocaña, departamento de Norte de Santander, confirmando la muerte de los 15 ocupantes, entre ellos un representante a la Cámara. El suceso ocurre en una zona geopolíticamente sensible, marcada por el narcotráfico y la actividad de grupos armados.
Bogotá.- El Ministerio de Transporte de Colombia confirmó este miércoles el trágico accidente de una aeronave que cubría la ruta interna entre Cúcuta y Ocaña, resultando en la pérdida total de sus 15 ocupantes. La aeronave, operada por la aerolínea estatal Satena, desapareció de los radares en una zona remota del departamento de Norte de Santander, limítrofe con Venezuela.Entre las víctimas fatales se encuentra Diógenes Quintero, un congresista de la cámara baja con un escaño reservado para víctimas del conflicto, y Carlos Salcedo Salazar, candidato que aspiraba a ocupar esa misma curul. La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, lamentó el suceso y aseguró que el Estado ha activado todos los protocolos para gestionar la emergencia y proporcionar información veraz a los familiares.Aunque las causas exactas del siniestro aún están bajo investigación por parte de la Dirección de Investigación de Accidentes de la Aeronáutica Civil, fuentes preliminares indican que la aeronave HK4709 experimentó una caída abrupta de altitud once minutos antes de su aterrizaje previsto en Ocaña. La zona del incidente, cercana a la región del Catatumbo, es notoria por su densa selva, lo que ha complicado las labores de rescate y recuperación.El contexto geopolítico de la región añade una capa de complejidad al evento. El Catatumbo es un epicentro histórico de la violencia asociada al cultivo de coca y la presencia de grupos armados ilegales, incluidos remanentes de las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN). La ruta aérea afectada, inaugurada recientemente en junio pasado para mejorar la conectividad de un área históricamente aislada, subraya la fragilidad de la infraestructura en zonas de conflicto activo.Este incidente no solo representa una pérdida humana significativa para la política colombiana, sino que también pone de relieve los riesgos inherentes a la operación aérea en territorios con condiciones meteorológicas adversas y desafíos de seguridad persistentes. El gobierno ha establecido un Puesto de Mando Unificado (PMU) para coordinar la respuesta oficial.Fuente: Basado en informes de medios locales e información oficial del Ministerio de Transporte de Colombia.