A propósito del Año Nuevo Chino 2026, programado para el 20 de febrero, usuarios de plataformas de mensajería están implementando cambios estéticos en sus dispositivos para reflejar la energía del signo del Caballo de Fuego. Esta tendencia implica una modificación visual de la interfaz de WhatsApp, replicando colores y símbolos asociados a la festividad oriental.
La transformación, denominada extraoficialmente como el “Modo Caballo de Fuego”, se consigue mediante la superposición de elementos de personalización externos, principalmente en sistemas operativos Android. El objetivo es cambiar el ícono verde tradicional por tonos carmesí y dorado, colores que representan buena fortuna y prosperidad en la cultura china.
Para lograr el cambio de ícono, los entusiastas recurren a aplicaciones de terceros como Nova Launcher, según reportó FayerWayer. Este método permite a los usuarios sustituir el logo estándar por una imagen personalizada del Caballo de Fuego en formato PNG, requiriendo una manipulación directa del acceso directo en la pantalla de inicio.
Adicionalmente, se recomienda ajustar el fondo de pantalla dentro de la configuración de chat de WhatsApp a ilustraciones temáticas con predominancia de rojo y oro. La personalización se extiende al teclado, donde aplicaciones como Gboard o SwiftKey son configuradas con temas que incluyen llamas o imágenes equinas.
Expertos en seguridad digital advierten enfáticamente sobre los riesgos inherentes a este tipo de personalización. Es crucial distinguir entre modificaciones estéticas seguras y el uso de versiones alteradas de la aplicación, como WhatsApp Plus.
La descarga de aplicaciones no oficiales que prometen modos automáticos puede comprometer la privacidad de los datos del usuario y acarrear sanciones por parte de Meta, incluyendo la suspensión permanente de la cuenta. Los métodos seguros se limitan a ajustes de interfaz que no modifican el código fuente de la plataforma.
Esta adaptación tecnológica a celebraciones culturales subraya cómo los dispositivos móviles se han convertido en un lienzo para la expresión de identidades y festividades globales entre los consumidores chilenos y latinoamericanos.
El fenómeno demuestra el interés continuo en la personalización profunda del ecosistema digital, incluso cuando se requiere el uso de software adicional para sortear las limitaciones impuestas por los desarrolladores originales de las aplicaciones.