La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) de Estados Unidos anunció la apertura de una investigación tras el incidente ocurrido el 23 de enero, donde un vehículo autónomo de Waymo colisionó con un niño cerca de una escuela primaria en Santa Mónica, California. El suceso, que provocó lesiones menores, intensifica el escrutinio regulatorio sobre la tecnología de conducción sin conductor en el país.
La agencia federal señaló que el menor ingresó repentinamente a la calzada desde detrás de un SUV estacionado en doble fila, justo durante las horas de entrega escolar, en una zona con otros peatones y vehículos detenidos. La NHTSA evaluará si el vehículo autónomo (AV) aplicó la cautela adecuada dadas las condiciones de proximidad a una zona escolar y la presencia de usuarios vulnerables de la vía.
Waymo, por su parte, confirmó que cooperará plenamente con las autoridades y detalló que su sistema detectó al individuo inmediatamente, frenando bruscamente desde 17 mph (27 km/h) a menos de 6 mph (10 km/h) antes del contacto. La compañía argumentó que un conductor humano en la misma situación habría impactado al peatón a una velocidad aproximada de 14 mph (23 km/h), según sus modelos informáticos.
El incidente se produce en un momento de creciente despliegue de los servicios de robotaxi en varias ciudades estadounidenses. Además, la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) también iniciará su propia investigación sobre la colisión, mientras que el Comité de Comercio del Senado ya había programado una audiencia sobre vehículos autónomos para el 4 de febrero, con la participación del Director de Seguridad de Waymo.
Este no es el único foco de atención regulatoria para Waymo; la NTSB también investiga a la compañía por incidentes previos en Austin, Texas, donde sus AV presuntamente pasaron por encima de autobuses escolares detenidos en al menos 19 ocasiones desde el inicio del año escolar. Waymo ya había emitido un retiro voluntario de más de 3.000 vehículos en diciembre para actualizar el software responsable de esas infracciones.
La NHTSA ya había iniciado una investigación preliminar en octubre sobre el comportamiento de los vehículos de Waymo cerca de autobuses escolares, aunque en esos casos no se reportaron colisiones. La agencia buscará examinar el comportamiento previsto de Waymo en zonas escolares y su respuesta posterior al impacto en el caso de Santa Mónica.
El niño afectado se levantó inmediatamente después de la colisión y caminó hacia la acera, momento en el cual Waymo contactó al servicio de emergencias 911. La empresa indicó que el vehículo permaneció detenido y apartado del camino hasta que las autoridades policiales le permitieron reanudar la marcha.