Un estudio liderado por el académico Nicolás Valenzuela, de la Universidad Técnica Federico Suprema María (USM), detectó la existencia de "desiertos alimentarios digitales" en la Región Metropolitana. La investigación identificó zonas específicas de la capital donde plataformas como Pedidos Ya, Uber Eats y Rappi no operan, dejando a diversos barrios sin acceso al servicio de despacho.
Para determinar la cobertura, el equipo utilizó una herramienta digital que realizó consultas sistemáticas en cerca de 1.800 ubicaciones de Santiago. El método permitió verificar directamente en las aplicaciones si existía disponibilidad de despacho en puntos georreferenciados de la ciudad.
Contrario a la creencia popular, la exclusión no responde a los índices de criminalidad. "Evaluamos si existía correlación entre tasas de criminalidad y cobertura, y encontramos que no hay una relación significativa", afirmó Valenzuela, investigador del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (Cedeus).
El factor socioeconómico como determinante
Los datos revelan que el nivel socioeconómico es el factor que define la presencia de las aplicaciones. Los barrios con menores ingresos tienden a estar excluidos de la oferta tecnológica, lo que el estudio califica como una forma de exclusión estructural.
El estudio también mostró diferencias operativas entre las compañías. Pedidos Ya presenta la mayor cantidad de zonas sin cobertura en la ciudad, mientras que Uber Eats mantiene una red más amplia, limitada principalmente a sectores rurales o periféricos.
Valenzuela atribuye estas diferencias a los modelos de transporte. "Pedidos Ya tiene una fuerte presencia de repartidores en bicicleta, lo que limita el radio de acción a distancias más acotadas. En cambio, Uber Eats tiene mayor uso de automóviles, lo que le da más flexibilidad territorial", explicó el académico.
Rappi presenta un patrón intermedio, con focos de exclusión en sectores como La Legua en San Joaquín, La Pincoya en Recoleta y zonas del sur de Puente Alto y La Pintana.
Desde Pedidos Ya señalaron que entre 2025 y 2026 han ampliado su cobertura en 150 kilómetros cuadrados, incorporando sectores en Padre Hurtado, Renca y San Bernardo. La empresa indicó que su expansión depende de la disponibilidad de comercios y la capacidad operativa de cada zona.
Por su parte, Rappi afirmó que su estrategia considera la densidad demográfica, la conectividad vial y la distancia entre usuarios y comercios. La empresa también utiliza variables de seguridad para ajustar su operación en horarios o configuraciones específicas.
El investigador define este fenómeno como el "nivel 0" de la brecha digital. "Aquí no es que una persona no tenga internet o no sepa usar la aplicación. Es que, aunque lo tenga todo, el sistema le dice que no puede acceder", concluyó Valenzuela.