Las acciones de Microsoft cayeron un 12% este jueves, registrando su peor jornada desde marzo de 2020 y eliminando una capitalización de mercado cercana a los 400.000 millones de dólares. La corrección se produce en medio de una venta generalizada en el sector de software, impulsada por el escepticismo sobre el retorno de las cuantiosas inversiones en inteligencia artificial.
El reporte de resultados de la víspera mostró una desaceleración en el crecimiento de Azure, el producto de computación en la nube fundamental para sus ambiciones de IA. Simultáneamente, el gasto de capital (cap-ex) se disparó un 66% interanual, alcanzando un récord de 37.500 millones de dólares en el último trimestre.
La tecnológica con sede en Redmond proyectó que el crecimiento de Azure se mantendrá estable entre el 37% y el 38% para el periodo de enero a marzo, indicando que la restricción de capacidad de chips de IA impactó el trimestre anterior. Analistas como Dan Ives, de Wedbush Securities, señalaron que el mercado esperaba menor gasto y una monetización más rápida, indicando que Microsoft debe enfocarse en la construcción de centros de datos para el próximo año decisivo en IA, 2026.
La exposición de Microsoft a OpenAI, su socio clave, también genera preocupación entre los inversores. Se divulgó que OpenAI representa el 45% del total del backlog de la nube de Microsoft, lo que introduce un riesgo de concentración significativa. Algunos temen que hasta 280.000 millones de dólares puedan estar comprometidos si la startup, que acumula una deuda considerable, pierde tracción en la carrera de la IA.
Reportes recientes indican que Microsoft planea invertir otros 10.000 millones de dólares en OpenAI, mientras que esta última enfrenta presiones competitivas, incluyendo el lanzamiento de Gemini 3 de Google. Sebastian Mallaby, del Council on Foreign Relations, predijo en un artículo para The New York Times que OpenAI podría quedarse sin liquidez en los próximos dieciocho meses.
John Praveen, de Paleo Leon, comentó a Reuters que la decepción con Microsoft genera inquietud genuina de que los gastos masivos en IA terminarán mermando las ganancias de las empresas de software. Las ataduras profundas con OpenAI, si bien aseguran el liderazgo en IA empresarial, son vistas como un punto de vulnerabilidad, según analistas de eToro.
Las acciones de competidores también sintieron la presión sectorial, con caídas en Nvidia y Amazon durante la jornada bursátil. El mercado evalúa si el actual ritmo de desembolso en infraestructura de cómputo avanzado es sostenible sin una clara y rápida rentabilización de los nuevos servicios generativos.