Investigadores han hallado un vínculo entre dos afecciones auditivas comunes y tratables y un aumento en el riesgo de demencia, según un estudio publicado en la revistaOtolaryngology–Head and Neck Surgery.
El estudio, dirigido por especialistas de la Universidad de Columbia y la Universidad de Utah, determinó que las perforaciones del tímpano y el colesteatoma —un crecimiento anormal de piel en el oído medio— están relacionados con una mayor probabilidad de sufrir deterioro cognitivo.
Tras analizar los datos de más de 363.000 participantes del programa de investigación 'All of Us' de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), los investigadores descubrieron que las personas con perforaciones timpánicas tenían más del doble de probabilidades de desarrollar demencia en comparación con quienes no presentaban esta afección.
Quienes padecían colesteatoma también enfrentaban un riesgo casi doble. No obstante, el estudio señaló que la otosclerosis, una afección que afecta a los huesecillos del oído medio, no mostró una asociación significativa con la demencia.
El tratamiento podría reducir el riesgo
Un punto crucial del estudio es que abordar estas afecciones mediante cirugía o el uso de audífonos podría mitigar los riesgos neurológicos.
Al contabilizar la intervención quirúrgica, el vínculo entre el colesteatoma y la demencia dejó de ser estadísticamente significativo. Del mismo modo, el uso de audífonos redujo la asociación en ambos casos.
"Sabemos desde hace tiempo que la pérdida auditiva no tratada está relacionada con un peor estado cognitivo en los adultos", afirmó el Dr. Justin S. Golub, autor principal del estudio en la Universidad de Columbia.
"Este estudio demuestra que formas específicas de pérdida auditiva que pueden tratarse quirúrgicamente también se relacionan de forma adversa con la cognición. Pero lo más alentador es que el tratamiento mediante cirugía de rutina puede mejorar la audición y, posiblemente, reducir el riesgo de demencia", añadió Golub.
Los hallazgos, presentados originalmente en la Reunión Anual 2025 de la AAO-HNSF, sugieren que restaurar la audición por medios médicos o mecánicos desempeña un papel fundamental en la protección de la salud cerebral.