La Secretaría de Salud (Ssa) notificó que, hasta el 23 de febrero, el país registra un total acumulado de 10 mil 941 casos confirmados de sarampión. Este reporte epidemiológico detalla la distribución de los contagios y las pérdidas humanas asociadas al virus en el marco de la vigilancia sanitaria.
El informe más reciente, basado en el Sistema Especial de Vigilancia Epidemiológica de Enfermedad Febril Exantemática, confirmó 307 nuevos contagios el fin de semana previo a la fecha del corte. Esta cifra evidencia una continuidad en la transmisión comunitaria del virus a pesar de los esfuerzos de contención reportados por la autoridad sanitaria.
Los datos revelan que el año 2025 concentra la mayor parte de la incidencia actual, sumando 6 mil 442 casos confirmados en lo que va del periodo reportado. Esto representa aproximadamente el 65% del total de contagios acumulados desde el inicio de la vigilancia epidemiológica en cuestión.
En cuanto a la letalidad, la Ssa ha confirmado 32 fallecimientos atribuidos al sarampión hasta la fecha mencionada. De ese total, 27 defunciones ocurrieron durante el año 2024 y las cinco restantes se han registrado en el transcurso del 2026, según la información proporcionada.
Si bien el reporte se centra en las cifras nacionales, el impacto económico y la presión sobre el sistema de salud mexicano requieren atención, especialmente en regiones con baja cobertura de vacunación. La concentración de casos en 2025 subraya la necesidad de reforzar las campañas preventivas e identificar focos de infección activos.
El seguimiento a estos indicadores es crucial para las autoridades sanitarias mexicanas, quienes deben ajustar sus estrategias de intervención para mitigar una posible escalada del brote. La transparencia en la comunicación de estos números es fundamental para mantener la confianza pública en las medidas de salud pública implementadas.