India enfrenta una crisis sanitaria significativa con las mordeduras de serpiente, que causan aproximadamente 50.000 muertes al año, representando casi la mitad de los decesos globales, según cifras del gobierno federal. Estimaciones de un estudio de 2020 sugieren que el número real podría ascender a 58.000 fallecimientos anuales entre 2000 y 2019, subrayando la magnitud del problema.
Un informe reciente de la Global Snakebite Taskforce (GST) identificó que el 99% de los trabajadores de la salud en la India encuentran dificultades al aplicar el antídoto, el tratamiento esencial para neutralizar las toxinas. La investigación, que incluyó profesionales de Brasil, Indonesia y Nigeria, países también afectados, señaló infraestructura deficiente y acceso limitado al suministro como barreras comunes.
Casi la mitad de los profesionales encuestados reportaron que los retrasos en la atención médica resultaron en complicaciones graves para los pacientes, incluyendo amputaciones y problemas de movilidad permanentes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) clasificó el envenenamiento por mordedura de serpiente como una enfermedad tropical desatendida de alta prioridad en 2017, dado el alto costo humano.
Expertos como el Dr. Yogesh Jain, miembro de GST, indican que las muertes se concentran en comunidades rurales y tribales pobres, a menudo debido a la lejanía de los hospitales y la falta de servicios de ambulancia. Jain lamenta que las mordeduras sean vistas como un "problema de gente pobre", lo que disminuye la urgencia política para abordarlas eficazmente.
Aunque India lanzó el Plan Nacional de Acción para la Prevención y Control del Envenenamiento por Mordedura de Serpiente (NAPSE) en 2024 con el objetivo de reducir las muertes a la mitad para 2030, la implementación es irregular. Las dificultades persisten en la capacitación, ya que muchos centros no están equipados para manejar las reacciones adversas al antídoto, que debe administrarse por vía intravenosa durante una hora.
Otro obstáculo crucial es la cobertura limitada del antídoto disponible, que solo protege contra las llamadas "cuatro grandes" especies venenosas de la India. Gerry Martin, cofundador de The Liana Trust, explica que docenas de otras especies venenosas carecen de antídotos específicos, como se evidenció en un estudio del AIIMS de Jodhpur sobre la falta de respuesta al tratamiento.
Para mejorar la vigilancia y la respuesta, Karnataka se convirtió en el primer estado en declarar las mordeduras de serpiente como una "enfermedad de notificación obligatoria" en 2024, una medida que expertos como Jain instan a replicar. La efectividad de las políticas futuras dependerá de asegurar que los sistemas de salud sean accesibles y adecuados para las poblaciones más vulnerables.