La Era
Salud

Estudio halla que estimulación magnética transcraneal es costo-efectiva para depresión resistente

Un nuevo análisis económico publicado en BMJ Mental Health concluye que la estimulación magnética transcraneal (TMS) ofrece un tratamiento costo-efectivo para la depresión moderada a severa resistente al tratamiento dentro del sistema de salud británico (NHS). La investigación liderada por la Universidad de Nottingham sugiere que la inversión se recupera mediante ahorros en recursos sanitarios y menor pérdida de días laborales.

La Era

UK Study Finds TMS Treatment for Depression Highly Cost-Effective for National Health Service
UK Study Finds TMS Treatment for Depression Highly Cost-Effective for National Health Service

Un análisis económico reciente, publicado en BMJ Mental Health, determina que la estimulación magnética transcraneal (TMS) constituye una opción de tratamiento costo-efectiva para el Servicio Nacional de Salud (NHS) en casos de depresión moderada a severa que no responden a terapias convencionales. El estudio comparó la TMS con la atención habitual en servicios especializados, demostrando una reducción de síntomas depresivos y una disminución de la presión sobre cuidadores informales y recursos del NHS.

La principal novedad radica en la cuantificación del valor económico, ya que la TMS se posiciona como una inversión que recupera su costo a largo plazo. Los ahorros provienen principalmente de la reducción de la carga sobre el sistema sanitario y la reintegración de pacientes al mercado laboral, abordando una de las principales causas de años de vida perdidos por discapacidad a nivel mundial, según la OMS.

El estudio evaluó dos modalidades de TMS, la estimulación magnética transcraneal repetitiva (rTMS) e intermitente theta-burst (iTBS), utilizando un modelo analítico de decisión que integró datos de ensayos clínicos clave como BRIGhTMIND y Specialist Mood Disorder (SMD). Los investigadores buscaron establecer las condiciones operativas bajo las cuales la TMS justifica su implementación financiera.

Desde la perspectiva del servicio de salud, los ratios de costo-efectividad incremental (ICER) para rTMS e iTBS fueron de £12,093 y £12,959 por año de vida ajustado por calidad (QALY) respectivamente, cifras significativamente inferiores al umbral de £20,000–£30,000 establecido por NICE. Además, al considerar el impacto social amplio, ambos métodos resultaron ser ahorradores de costos.

Edward Cox, economista de salud principal en el estudio, señaló que la costo-efectividad depende de la implementación práctica, específicamente de un modelo de atención que permita un alto rendimiento de pacientes. Esta evidencia busca motivar a los responsables políticos a racionalizar e implementar modelos eficientes para la TMS dentro del NHS.

Históricamente, la adopción de TMS en el NHS ha sido limitada, a pesar de su aprobación por NICE en 2015 y su origen en el Reino Unido, debido a la falta de estudios económicos sólidos que demostraran su valor monetario. Profesores como Richard Morriss enfatizaron que los resultados actuales, sumados a la prueba de eficacia sostenida por seis meses, justifican una reconsideración seria de su implementación generalizada.

Los hallazgos sugieren que la TMS debería considerarse una alternativa costo-efectiva tras el fracaso de un segundo curso de tratamiento antidepresivo, ofreciendo beneficios tangibles no solo en salud sino también en productividad laboral y reducción de cuidados no remunerados.

Comentarios

Los comentarios se almacenan localmente en tu navegador.