El comisario europeo de Asociaciones Internacionales, Jozef Síkela, anunció este martes en una entrevista con France 24 un cambio fundamental en la estrategia de salud global de la Unión Europea. Síkela sostuvo que la comunidad internacional debe abandonar la gestión reactiva de crisis para adoptar un modelo a largo plazo centrado en la prevención.
Síkela describió la salud global como un ámbito que se encuentra en una encrucijada crítica. Señaló que la pandemia de COVID-19 puso de manifiesto que las crisis sanitarias no son incidentes aislados, sino choques sistémicos que desencadenan una profunda inestabilidad económica y social.
Un nuevo enfoque en la resiliencia
Según el comisario, el panorama actual se define por una convergencia de riesgos. Entre ellos se incluyen la aparición de nuevas enfermedades impulsadas por el cambio climático, un descenso constante en la financiación de la salud mundial y unas estructuras de gobernanza internacional fragmentadas.
"La prevención debe sustituir a la reacción como principio organizador de la salud global", afirmó Síkela. Argumentó que es necesario mantener un enfoque multilateral basado en la ciencia, incluso en un contexto donde los recursos son cada vez más limitados.
Para lograrlo, la UE planea priorizar el fortalecimiento de los sistemas sanitarios liderados por cada país. Síkela subrayó que el bloque se centrará en fomentar asociaciones equitativas, especialmente con las naciones africanas, para integrar la seguridad sanitaria con objetivos más amplios de desarrollo económico.
El comisario sostuvo que la seguridad sanitaria mundial está directamente vinculada a la estabilidad global. Dado que las enfermedades cruzan las fronteras sin restricciones, Síkela afirmó que las soluciones internacionales deben ser igualmente móviles e integradas para seguir siendo eficaces.