Crisis en vigilancia sanitaria: CDC suspende actualización de bases de datos
Casi la mitad de las bases de datos de vigilancia epidemiológica de Estados Unidos han dejado de actualizarse, comprometiendo la respuesta a brotes infecciosos.
US Health Surveillance Crisis: CDC Database Disruptions Threaten Global
Una auditoría independiente reveló que 38 de las 82 bases de datos de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos suspendieron sus actualizaciones rutinarias durante 2024, generando preocupaciones sobre las capacidades de respuesta ante emergencias sanitarias globales.La investigación, realizada por universidades de Vanderbilt, Carolina del Norte y Boston, analizó cerca de 1,400 registros públicos y encontró que más de un tercio de las bases suspendidas permanecieron inactivas por más de seis meses. Solo una había sido actualizada para diciembre.Según el estudio, el 90% de las bases afectadas contenían información sobre vacunación, mientras que otras cubrían enfermedades respiratorias y muertes por sobredosis. Esta interrupción coincide con el peor brote de sarampión en Estados Unidos en más de 30 años, con 416 casos reportados en 14 estados."La evidencia es condenatoria: la postura antivacunas de la administración ha interrumpido el flujo confiable de datos que necesitamos para mantener a los estadounidenses seguros", declaró la Dra. Jeanne Marrazzo, ex directora del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas.El Departamento de Salud defendió las medidas, indicando que "los cambios en tableros individuales o calendarios de actualización reflejan decisiones rutinarias de calidad de datos y gestión de sistemas, no dirección política".La crisis de datos se produce mientras el Secretario de Salud Robert F. Kennedy Jr. implementa recortes significativos en el CDC, eliminando más de una docena de programas de recopilación de datos sobre mortalidad y morbilidad, incluyendo información sobre embarazos, lesiones laborales y violencia sexual.Los expertos advierten que esta situación compromete la capacidad de Estados Unidos para detectar y responder a brotes infecciosos, con implicaciones que trascienden las fronteras nacionales dado el papel del CDC en la vigilancia epidemiológica global.