Un equipo del Centro de Energía Nuclear en Agricultura de la Universidad de São Paulo identificó múltiples clases de antibióticos en el río Piracicaba. Los hallazgos, publicados en Environmental Sciences Europe, revelan que estas sustancias se acumulan en la fauna local de la región.
La investigación fue liderada por Patrícia Alexandre Evangelista con apoyo de FAPESP para comprender el problema. Combinaron monitoreo ambiental y análisis genéticos para entender la escala del riesgo vinculado al uso de fármacos humanos y veterinarios.
Las muestras se tomaron cerca de la presa de Santa Maria da Serra, una zona receptora de aguas residuales y escorrentías agrícolas. Los científicos analizaron agua, sedimento y peces durante las estaciones lluviosa y seca en el estado de São Paulo.
Evangelista señaló que hubo un patrón claro de estacionalidad, con concentraciones más altas en la estación seca. Se monitorearon 12 antibióticos comúnmente usados durante las pruebas. Los niveles oscilaron de nanogramos por litro en el agua a microgramos por kilogramo en el sedimento orgánico.
Uno de los hallazgos más significativos fue la detección de cloranfenicol en peces lambari colectados por pescadores locales. Este antibiótico está prohibido en la ganadería brasileña debido a su toxicidad asociada con la salud humana.
El equipo también evaluó si la planta acuática Salvinia auriculata podía reducir la contaminación en experimentos controlados en laboratorio. Los resultados mostraron una alta eficiencia en la eliminación de enrofloxacino, superando el 95% en algunos tratamientos.
Sin embargo, la presencia de la planta alteró la dinámica de absorción en los peces en ciertas condiciones químicas específicas. La cloranfenicol persistió más tiempo en los tejidos de los peces, con una vida media superior a 90 días en el organismo.
El estudio examinó el daño genético en los peces, observando que el cloranfenicol aumentó significativamente los daños en el ADN. Cuando la planta estuvo presente, este daño disminuyó y se acercó a los niveles de los grupos de control originales.
Valdemar Luiz Tornisielo, supervisor del proyecto, destacó que los residuos muestran cómo las actividades humanas pueden ser dañinas. La resistencia de microorganismos podría llevar a la aparición de superbacterias en el medio ambiente natural.
Cualquier estrategia para abordar la contaminación debe considerar los efectos biológicos y ecológicos, no solo la remoción del contaminante. La investigación ofrece soluciones basadas en la naturaleza, aunque con limitaciones importantes de gestión de biomasa y tratamiento.