Los principales actores de los sectores energético, financiero e industrial de México se congregaron en Monterrey para el 11º Foro de Proyectos de Infraestructura, un evento centrado en la modernización de redes eléctricas, el suministro de hidrocarburos y la logística estratégica del país. El foro se inauguró destacando la necesidad de planificación a largo plazo y la atracción de inversión privada ante el sostenido incremento de la demanda energética nacional.
El análisis macroeconómico inicial proporcionó el contexto para las discusiones, pero la atención pronto se dirigió al sector eléctrico. Agencias estatales de energía de regiones clave como Jalisco, Nuevo León y Baja California presentaron sus estrategias de generación y prioridades de expansión, influenciadas directamente por la reubicación industrial y el crecimiento poblacional. Los debates enfatizaron la integración de criterios ESG en proyectos de generación, transmisión y energías renovables.
La segunda jornada del encuentro en Monterrey se enfocó en el gas natural y la infraestructura crítica, subrayando su papel como pilares de la competitividad industrial y la resiliencia operativa. Se abordaron temas cruciales como el desarrollo de gasoductos, la capacidad de almacenamiento de GNL y la logística de última milla, con la participación activa de operadores y entidades financieras analizando los mecanismos de capitalización para estos proyectos a gran escala.
Un componente significativo del foro fue el análisis de las implicaciones regulatorias y comerciales de la cooperación energética norteamericana y la inminente Reforma Energética de 2025. La interacción entre reguladores (como CENACE y ASEA), generadores privados y usuarios industriales buscó alinear las expectativas de inversión con la fiabilidad de la red y el marco normativo vigente.
En paralelo a estas deliberaciones técnicas y financieras, la delegación federal mexicana utilizó el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, para proyectar una imagen de sostenibilidad y apertura a la inversión. La secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, presentó el Plan México, una estrategia de desarrollo de 277.000 millones de dólares con fuerte énfasis en la economía circular y la atracción de industrias verdes.
La promoción de la agenda verde en Davos se alinea con la necesidad de modernizar la infraestructura discutida en Monterrey. Mientras el norte del país requiere asegurar el suministro para la manufactura, el gobierno busca posicionar a México como un líder en desarrollo sostenible, atrayendo capital extranjero interesado en iniciativas de descarbonización y energías limpias.
En conjunto, los dos eventos reflejan un momento decisivo para la economía mexicana: la urgencia de resolver cuellos de botella en infraestructura energética para sostener el *nearshoring*, al tiempo que se intenta capitalizar la transición energética global con políticas ambiciosas. La ejecución exitosa del Plan México dependerá intrínsecamente de la capacidad de asegurar inversión privada a largo plazo en los sectores discutidos en Monterrey.
Fuente: Adaptación basada en información de mexicobusiness.news.