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Medio Ambiente

Científicos avistan tiburón durmiente en aguas antárticas a 500 metros de profundidad

En enero de 2025, una cámara submarina capturó un tiburón durmiente en aguas antárticas. Esta especie, capaz de vivir más de 300 años, desafía los límites de la biología marina. El descubrimiento tiene implicaciones globales para la conservación y el estudio de ecosistemas oceánicos.

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Greenland Shark Spotted in Antarctic Waters Challenges Survival Limits
Greenland Shark Spotted in Antarctic Waters Challenges Survival Limits
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En enero de 2025, una cámara submarina instalada capturó un tiburón durmiente a 500 metros frente a las islas Shetland del Sur. El hallazgo fue reportado por National Geographic desde el Centro de Investigación Oceánica Mideroo-UWA. Las imágenes revelaron una especie gigante capaz de sobrevivir en aguas heladas del océano Antártico.

Este ejemplar pertenece a un grupo selecto que incluye al tiburón de Groenlandia. Las imágenes se publicaron en febrero de 2026 y causaron impacto global. La especie tiene una constitución física única para soportar temperaturas extremas.

Un estudio de 2016 en la revista Science determinó que algunos viven más de 300 años. El análisis de radiocarbono en el cristalino de sus ojos mostró datos precisos sobre su edad. El ejemplar más viejo registrado tiene aproximadamente 520 años.

Estos tiburones pueden superar los siete metros de longitud y pesar una tonelada y media. Crecen menos de un centímetro al año y no maduran sexualmente hasta los 150 años. Esta lentitud los convierte en una de las especies más vulnerables ante perturbaciones ambientales.

Investigaciones recientes de la Universidad de Manchester sugieren una realidad más compleja. El metabolismo de estos animales no disminuye con la edad como en la mayoría de especies. Sus enzimas son más activas a temperaturas más altas que las del entorno polar.

El genoma del tiburón consta de 6500 millones de pares de bases, el doble que el humano. Más del 70% está compuesto por elementos transponibles que reparan el ADN. Estos mecanismos favorecen la función inmunitaria y la protección contra el estrés oxidativo.

Sus tejidos contienen urea y una molécula llamada N-óxido de trimetilamina o TMAO. La urea mantiene el equilibrio osmótico pero desestabiliza las proteínas sin ayuda. El TMAO refuerza las proteínas hasta que funcionan correctamente a temperaturas cercanas al congelamiento.

Alan Jamieson, director del Centro de Investigación Oceánica, explicó la posible presencia en la zona. Señaló que podría existir un pequeño corredor de agua caliente que permita penetrar más al sur. No se sabe si se trata de un visitante ocasional o una población establecida.

Este descubrimiento tiene implicaciones para la conservación marina global, incluyendo a México. La protección de especies de vida larga es vital para la estabilidad de los ecosistemas oceánicos que afectan la pesca nacional. Los científicos monitorean cómo el cambio climático afecta las rutas migratorias en todo el mundo.

El hallazgo amplía los límites de lo que se creía posible en el océano profundo. Si estas especies sobreviven en aguas extremas, ningún rincón del océano está fuera de su alcance. El monitoreo continuará para entender mejor su distribución y necesidades de conservación.

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