El presidente ucraniano, Volodímir Zelenskyy, manifestó el jueves su expectativa de que Rusia implemente un acuerdo para suspender los ataques aéreos sobre Kiev y otras localidades durante una semana, citando las condiciones de invierno riguroso. Zelenskyy indicó que los equipos negociadores discutieron el cese de hostilidades en los Emiratos Árabes Unidos y que aguarda el cumplimiento de lo pactado, según reportó en redes sociales.
La expectativa de desescalada fue facilitada por declaraciones previas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó haber solicitado directamente al presidente ruso, Vladímir Putin, esta pausa operativa. Trump señaló en una reunión de gabinete que Putin accedió a no bombardear Kiev y localidades circundantes durante siete días, argumentando el "frío extraordinario" en la región.
Zelenskyy subrayó que cualquier medida de desescalada constituye un avance concreto hacia la finalización del conflicto bélico. Este anuncio introduce un componente diplomático inusual, centrado en factores meteorológicos para justificar una tregua táctica localizada.
El contexto geopolítico sugiere que las negociaciones indirectas, mediadas por Washington y realizadas en un país neutral como EAU, buscan aliviar la presión humanitaria durante el pico del invierno. La credibilidad del acuerdo pende de la voluntad de Moscú de adherirse a la promesa hecha a la administración estadounidense.
Analistas señalan que, si se confirma, esta pausa podría ser un preludio a discusiones más amplias sobre corredores humanitarios o intercambios de prisioneros, aunque el alcance total del pacto no ha sido detallado por ninguna de las partes directamente involucradas en el frente.
La Era consultó fuentes en Kiev sobre los preparativos militares durante este período esperado de calma, pero no se recibieron detalles sobre movimientos de tropas o reubicación de activos estratégicos. La atención se centra ahora en el cumplimiento de las primeras 24 horas del supuesto cese al fuego.
El desarrollo subraya el papel continuo de Estados Unidos como interlocutor clave, incluso en situaciones donde la mediación directa entre Kiev y Moscú permanece estancada. La efectividad de este acuerdo invernal será observada de cerca por la OTAN y la Unión Europea.