Ucrania marcó el cuarto aniversario de la invasión rusa a gran escala con una jornada intensiva en Kiev que combinó homenajes a los caídos con firmes llamados diplomáticos al apoyo occidental. El presidente Volodímir Zelensky encabezó el acto en la Maidán, rindiendo tributo a las víctimas junto a una delegación internacional que incluyó a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, según reportó La Tercera.
El foco de la conmemoración se trasladó rápidamente a la política exterior, donde Zelensky se dirigió al Parlamento Europeo por videoconferencia. Allí, insistió en que Rusia y su presidente, Vladimir Putin, son la guerra misma, y solicitó reforzar las sanciones contra Moscú, pidiendo la prohibición total de la entrada a Europa para quienes participan en la agresión.
Un punto crucial de la agenda fue la necesidad de desbloquear los 90.000 millones de euros en apoyo financiero europeo comprometidos para los próximos dos años, un paquete que Hungría ha vetado. Zelensky advirtió que la ausencia de una fecha clara para la adhesión a la UE podría permitir a Moscú bloquear el proceso durante décadas, señalando el año 2027 como una meta factible.
Posteriormente, Zelensky participó en Kiev en la reunión de la Coalición de los Dispuestos, copresidida por los líderes de Reino Unido y Francia. En esta instancia, se abordaron las urgencias del sistema energético ucraniano, gravemente dañado por los ataques rusos durante el invierno, y se discutieron nuevos paquetes de defensa aérea.
El primer ministro británico anunció el mayor paquete de sanciones hasta la fecha contra empresas energéticas rusas y su flota fantasma, mientras que sus homólogos europeos reafirmaron su compromiso. La presidenta Von der Leyen aseguró que el préstamo de 90.000 millones de euros es “irreversible” y anunció un paquete adicional de 920 millones de euros para estabilizar la energía.
Las discusiones con los líderes de la UE también se centraron en enmiendas legislativas para detener petroleros rusos y confiscar su carga, buscando aumentar la presión sobre las exportaciones energéticas de Moscú. La jornada concluyó con una declaración conjunta del grupo NB8 (países nórdicos y bálticos) que comprometió miles de millones en asistencia militar y apoyo a la reconstrucción.
La intensa actividad diplomática subraya el esfuerzo de Kiev por mantener la atención internacional enfocada en sus necesidades militares y económicas a largo plazo, mientras la guerra entra en su quinto año. El cumplimiento de los compromisos financieros europeos sigue siendo un factor determinante para la resiliencia ucraniana.