El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, declaró el jueves que espera que Rusia respete un acuerdo para no atacar Kiev y otras ciudades ucranianas durante una semana, citando las duras condiciones del invierno. Este acuerdo fue presuntamente pactado durante negociaciones trilaterales la semana pasada en los Emiratos Árabes Unidos, según informó Zelenski a través de una publicación en X.
El anuncio de Zelenski se produce mientras las fuerzas rusas han llevado a cabo ataques recientes que, según autoridades regionales, mataron al menos a seis personas en el centro y sur de Ucrania. Estos bombardeos han exacerbado la crisis humanitaria en Ucrania, donde las temperaturas bajo cero han dejado a millones sin calefacción ni electricidad.
El expresidente estadounidense Donald Trump afirmó anteriormente que el presidente ruso, Vladímir Putin, había acordado la tregua de una semana tras su intervención personal, describiendo el acuerdo como un gesto de buena voluntad. Zelenski, sin embargo, atribuyó la desescalada a los equipos negociadores que discutieron el tema en EAU, señalando que tales pasos contribuyen al progreso real hacia el fin de la guerra.
Paralelamente a las gestiones diplomáticas, Ucrania ha estado en contacto con SpaceX debido a alegaciones de que drones rusos están utilizando conectividad satelital Starlink para guiar ataques. El ministro de Defensa ucraniano, Mijailo Fedórov, agradeció la rápida respuesta de SpaceX y Elon Musk para abordar el uso indebido de su sistema.
En el frente diplomático, el Kremlin ha reiterado su invitación al presidente Zelenski para que visite Moscú para negociaciones de paz, una oferta que Kiev ha rechazado históricamente bajo las condiciones actuales de conflicto activo. Las diferencias fundamentales entre las posturas negociadoras de ambos países persisten a pesar del renovado ímpetu tras las conversaciones mediadas por Estados Unidos en Abu Dabi.
La situación se agrava con pronósticos meteorológicos que anticipan una caída drástica de las temperaturas, con mínimas que podrían alcanzar los menos 30 grados Celsius en algunas regiones entre el primero y el tercero de febrero. Esto intensifica la urgencia de restaurar la infraestructura energética dañada por los bombardeos.
La Unión Europea ha manifestado su preocupación, con la alta diplomática Kaja Kallas advirtiendo sobre una inminente "catástrofe humanitaria" debido a los ataques rusos diseñados para congelar a la población y forzar la rendición.