El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, informó este lunes sobre un incremento en los ataques de las fuerzas rusas dirigidos específicamente a la infraestructura ferroviaria y las rutas logísticas del país. Zelenski ordenó a los líderes militares ucranianos formular una respuesta ante esta creciente oleada de agresiones centradas en el transporte.
Estos comentarios surgen tras una serie de ataques recientes contra instalaciones ferroviarias, incluido un incidente la semana pasada en la región de Járkiv que resultó en la muerte de cinco personas dentro de un vagón. A pesar de casi cuatro años de conflicto, la red ferroviaria nacional de Ucrania ha mantenido su operatividad, resistiendo la presión rusa.
Zelenski declaró a través de redes sociales que el ejército ruso mantiene su enfoque en el terror contra la logística, con ataques notables en las regiones de Dnipró y Zaporiyia contra instalaciones ferroviarias. El operador ferroviario estatal, Ukrzaliznytsia, advirtió a los pasajeros que varias rutas en el este se han vuelto de “alto riesgo” y recomendó el uso de autobuses como alternativa.
En el ámbito energético, el presidente ucraniano señaló que no se han registrado ataques con misiles o drones dirigidos contra la infraestructura energética en las últimas 24 horas, reflejando un alto al fuego energético a corto plazo acordado la semana pasada. Sin embargo, las instalaciones energéticas cercanas al frente sí han sido objeto de fuego.
El sistema energético ucraniano se mantiene estable, según Zelenski, aunque los desafíos persisten debido al clima extremadamente frío y el impacto acumulado de las agresiones previas. Los equipos de reparación han logrado restaurar las líneas de alta tensión que sufrieron fallos el fin de semana, a pesar de los daños constantes.
Informes recientes analizados por la AFP muestran que Rusia redujo el número de drones y misiles lanzados en el último mes en comparación con diciembre. No obstante, estos ataques previos lograron mermar significativamente la infraestructura energética ucraniana, llevando al país al borde de una crisis humanitaria en enero.
Las implicaciones geopolíticas de estos ataques logísticos sugieren un intento de Moscú por estrangular el suministro militar y civil ucraniano, especialmente mientras las fuerzas rusas buscan consolidar ganancias territoriales en el este, como en los centros ferroviarios de Kupiansk y Pokrovsk.