El expresidente Donald Trump ha emitido un ultimátum de 48 horas a Irán para evitar que cierre el estrecho de Hormuz, amenazando con ataques militares si no se cumple. La crisis energética se agudiza mientras los mercados globales evalúan el impacto de los enfrentamientos en Oriente Medio. Este anuncio surge en medio de una cobertura en vivo sobre el conflicto creciente entre las fuerzas estadounidenses, israelíes y el régimen iraní.
Trump publicó la advertencia en su plataforma Truth Social, indicando que Estados Unidos destruirá las plantas de energía iraníes si el pasaje marítimo no se habilita sin amenazas. El plazo finaliza en dos días desde el momento del anuncio, según el texto del mensaje viralizado en redes sociales. La amenaza especifica atacar la infraestructura más grande primero como medida de presión.
Las fuerzas militares de Irán respondieron con una advertencia similar a través de la agencia de noticias Fars. El comando operacional Khatam Al-Anbiya declaró que cualquier ataque a su infraestructura energética provocará represalias contra las instalaciones estadounidenses en la región. El comunicado incluyó amenazas específicas sobre la infraestructura de tecnología de información y desalinización.
El estrecho de Hormuz es una ruta crítica para el comercio global, por donde transita aproximadamente 20 millones de barriles de petróleo diarios. Este corredor representa uno de los puntos más vulnerables del sistema energético mundial y su bloqueo afecta directamente a los precios internacionales. A diferencia del estrecho de Malaca, Hormuz es más difícil de circunvalar y vital para el gas licuado.
Los impactos económicos ya son visibles en Asia, donde gobiernos como Vietnam y Filipinas han tomado medidas para reducir el consumo de combustible. El precio del crudo ha aumentado debido a la incertidumbre sobre el abastecimiento de gas natural licuado y petróleo crudo desde el Golfo Pérsico. Vietnam ha incentivado el trabajo desde casa para conservar recursos energéticos en las ciudades mientras Filipinas reduce la semana laboral.
En el ámbito militar, Arabia Saudita reportó la interceptación de tres misiles lanzados hacia Riad, aunque dos cayeron en zonas deshabitadas. Mientras tanto, el ejército israelí confirmó ataques aéreos contra objetivos en el corazón de Teherán el domingo por la mañana. Israel declaró que sus fuerzas conducen operaciones contra objetivos del régimen terrorista en la capital iraní.
La diplomacia internacional busca mitigar la escalada, aunque los detalles de una intervención aliada permanecen vagos. Japón informó que uno de sus nacionales detenidos en Irán fue liberado, pero otro permanece bajo custodia desde el año pasado. El ministro de Relaciones Exteriores Toshimitsu Motegi confirmó los detalles tras hablar en un programa de televisión nacional.
Australia mantiene sus reservas de combustible estables a pesar de las interrupciones en la cadena de suministro global. El ministro de energía Chris Bowen declaró que no hay planes inmediatos para racionar el combustible en el país australiano. El país posee 38 días de gasolina y 30 días de diésel en sus reservas estratégicas.
Los analistas observarán si las potencias occidentales implementan una estrategia de salida clara para evitar una prolongación del conflicto. La estabilidad de los mercados energéticos dependerá de la resolución del ultimátum en las próximas 48 horas. Varios aliados de la OTAN prometieron esfuerzos para garantizar el paso seguro, pero no dieron detalles técnicos sobre la implementación de la fuerza.