El presidente Donald Trump confirmó el viernes que las fuerzas de Estados Unidos realizaron ataques aéreos contra objetivos militares en la isla de Kharg. Esta ubicación es un nodo central en la red de exportación de petróleo de Irán y su seguridad ha sido una preocupación constante. El mandatario advirtió que la infraestructura petrolera de la isla podría ser el próximo blanco si no se garantiza el libre tránsito marítimo.
Según reportes de la Associated Press, los objetivos militares fueron eliminados, aunque la infraestructura de energía permaneció intacta por ahora. Trump declaró en una publicación en redes sociales que las fuerzas estadounidenses "obliteraron" los sitios seleccionados durante la operación. La decisión se toma en un momento de creciente inestabilidad en el Medio Oriente que afecta a las rutas comerciales globales.
Un funcionario estadounidense reveló que 2,500 marines adicionales y un buque de asalto anfíbio se envían a la región. El USS Tripoli se encuentra actualmente en el Océano Pacífico y tardará más de una semana en llegar a las aguas frente a Irán. Este despliegue refuerza la presencia naval estadounidense sin indicar necesariamente una operación terrestre inminente.
En Teherán, una explosión sacudió una plaza central donde miles de personas se reunían para un mitin estatal. Las autoridades israelíes habían advertido previamente sobre el área, aunque las autoridades iraníes bloquearon el acceso a internet. No se reportaron víctimas fatales, pero el incidente subraya la determinación de ambos bandos en el conflicto actual.
El estrecho de Ormuz, por el cual pasa una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo, enfrenta riesgos de cierre. Irán ha lanzado ataques generalizados con misiles y drones contra Israel y los estados del Golfo en las últimas semanas. La interrupción del tráfico marítimo podría tener consecuencias económicas significativas para la economía global.
El Pentágono confirmó que seis miembros de la tripulación de un avión de reabastecimiento KC-135 murieron en un accidente en Irak. Este incidente eleva la cifra de bajas militares estadounidenses a al menos 13 miembros del servicio. El Comando Central de Estados Unidos indicó que el choque no estuvo relacionado con fuego amigo o hostil.
En el Líbano, los combates entre Israel y Hezbolá han dejado un saldo de cientos de muertos y desplazados. El Ministerio de Salud libanés reportó que 12 médicos y enfermeros murieron en un ataque reciente en el sur del país. La crisis humanitaria se profundiza mientras las operaciones militares continúan sin signos de detenerse.
El secretario de Defensa Pete Hegseth declaró que se han impactado más de 15,000 objetivos enemigos desde el inicio de la guerra. Aseguró a los periodistas que Estados Unidos está gestionando la situación en el estrecho de Ormuz sin necesidad de preocupación inmediata. Estas cifras reflejan la intensidad de los bombardeos aéreos en territorio iraní durante los últimos días.
El parlamento iraní advirtió que los ataques a las islas del sur marítimo harían que Irán abandone toda restricción en su respuesta. El presidente del parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, enfatizó la importancia económica y de seguridad de estas zonas. La retórica escalada sugiere que el conflicto podría extenderse más allá de las fronteras actuales.
Los analistas observarán de cerca si las fuerzas estadounidenses mantienen la presión o buscan una desescalada. La llegada de refuerzos marinos y los ataques aéreos recientes indican una estrategia de máxima presión. El mercado energético global seguirá monitoreando cualquier amenaza a las rutas de suministro de petróleo.