El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó el jueves con imponer nuevos aranceles a los países que suministran petróleo a Cuba, escalando la campaña de presión contra la nación caribeña, según reportó France 24.
La medida, autorizada mediante una orden ejecutiva bajo una declaración de emergencia nacional, no detalló las tasas arancelarias ni identificó a las naciones cuyos productos podrían ser objeto de gravámenes.
Los medios estatales cubanos reaccionaron rápidamente a la declaración, advirtiendo que la orden amenazaba con paralizar la generación de electricidad, la producción agrícola, el suministro de agua y los servicios sanitarios en una isla ya afectada por una grave crisis económica.
El gobierno cubano declaró en un comunicado televisado que el objetivo de la acción era el "genocidio del pueblo cubano", señalando que "todas las esferas de la vida serán asfixiadas por el gobierno de EE. UU.". Esta escalada ocurre después de que Trump expresara confianza en el inminente colapso económico cubano.
El mandatario estadounidense ha estado presionando a La Habana, especialmente después de la reciente acción militar estadounidense en Venezuela, ex proveedor petrolero clave de Cuba. Trump indicó que Venezuela no ha enviado recientemente petróleo ni fondos a la isla.
La situación se complica debido a que México, el principal proveedor de Cuba tras el cese de envíos venezolanos en diciembre, estaría evaluando si continuar con las exportaciones ante el temor a represalias estadounidenses, según informó Reuters la semana pasada.
Trump ha utilizado las amenazas arancelarias como una herramienta recurrente de política exterior durante su mandato. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, rechazó previamente cualquier sugerencia de Washington de forzar un acuerdo con Estados Unidos, argumentando que EE. UU. carece de autoridad moral para ello.