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Reino Unido y China acuerdan profundizar lazos estratégicos en visita de Starmer

El primer ministro británico, Keir Starmer, y el presidente chino, Xi Jinping, acordaron buscar una asociación estratégica más estrecha durante la primera visita de un líder del Reino Unido a Beijing en ocho años. El objetivo es identificar áreas de colaboración, aunque Starmer también planteó diferencias sobre derechos humanos y seguridad. El viaje busca reactivar la relación económica tras años de tensión diplomática.

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UK's Starmer and China's Xi Agree to Deepen Strategic Economic Partnership
UK's Starmer and China's Xi Agree to Deepen Strategic Economic Partnership

El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, y el presidente chino, Xi Jinping, se reunieron en Beijing para impulsar una asociación estratégica integral, marcando la primera visita de este tipo por parte de un líder británico en ocho años. Starmer declaró tras el encuentro en el Gran Palacio del Pueblo que el Reino Unido necesita una relación consistente y a largo plazo con la segunda economía mundial, calificando el compromiso como una elección pragmática.

Durante la conversación, Starmer enfatizó la necesidad de identificar oportunidades de colaboración, especialmente en temas globales como el cambio climático y la estabilidad internacional, al tiempo que insistió en mantener un diálogo significativo sobre áreas de desacuerdo. Xi, por su parte, subrayó la importancia del diálogo y la cooperación en el actual contexto internacional complejo, señalando que los líderes deben afrontar las dificultades si es por el interés fundamental de sus naciones.

La agenda de Starmer priorizó el fortalecimiento de la cooperación económica y de seguridad, buscando sacar la relación bilateral de un periodo de estancamiento diplomático, según reportó Al Jazeera. El viaje se produce en un momento sensible, dado el deterioro de las relaciones tras la represión política en Hong Kong y las preocupaciones de seguridad expresadas por la inteligencia británica sobre actores estatales chinos.

El primer ministro confirmó que abordó respetuosamente con Xi las preocupaciones relativas al caso del magnate Jimmy Lai, ciudadano británico encarcelado, y el historial de derechos humanos de China. A pesar de estas fricciones, Starmer informó de progresos sustanciales en temas comerciales específicos, incluyendo la eliminación de aranceles al whisky y avances hacia viajes sin visado para ciudadanos británicos.

Como resultado concreto de la reunión, ambas naciones acordaron cooperar para combatir el tráfico de personas en el Canal de la Mancha, enfocándose en impedir que piezas de motor utilizadas en embarcaciones pequeñas caigan en manos de redes criminales. Esta cooperación en seguridad migratoria se suma al interés económico de Starmer, quien viaja acompañado por una delegación de casi 50 empresas británicas, incluyendo HSBC y AstraZeneca.

La visita se desarrolla bajo la sombra de las tensas relaciones transatlánticas, especialmente con la administración estadounidense, lo que añade una capa geopolítica a los esfuerzos británicos por estabilizar sus lazos comerciales. El Reino Unido considera que mantener una relación constante con China está firmemente en su interés nacional, a pesar de las presiones externas.

Starmer completará su visita de tres días con una reunión posterior con el primer ministro chino, Li Qiang, en Beijing, antes de dirigirse a Shanghái para encuentros empresariales. La última visita de un primer ministro británico a China fue en 2018, cuando Theresa May viajó a Beijing.

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