La violencia estalló en la madrugada del sábado en Morón, Cuba, a 460 kilómetros de La Habana. Manifestantes dañaron la sede del Partido Comunista y provocaron un incendio en la vía pública. La policía detuvo a cinco personas según reportes oficiales del periódico Invasor.
El medio oficialista informó que la marcha transcurrió de manera pacífica al principio. Luego, un grupo reducido apedreó la entrada del inmueble y quemó muebles de la recepción. Una persona fue ingresada en un hospital tras sufrir una caída en estado de embriaguez.
El presidente Miguel Díaz-Canel reconoció este sábado el malestar social en la isla. El mandatario denunció los actos vandálicos y aseguró que no habrá impunidad para estos hechos. Escribió en su cuenta de X sobre el bloqueo energético impuesto por Estados Unidos como causa raíz de la escasez.
Residentes locales que hablaron con la AFP bajo anonimato dijeron que la protesta fue masiva. Cuentan que solo hay una hora y media de electricidad diaria en el municipio. El turismo se ha paralizado y los hoteles permanecen cerrados por la crisis de combustible.
La escasez de combustible ha dejado al turismo sin operatividad en la provincia de Ciego de Ávila. Muchos empleados perdieron sus ingresos en el municipio de Morón que tiene 70.000 habitantes. El desempleo afecta a casi todos los habitantes de la zona centro de la isla. La economía local depende fuertemente de los servicios turísticos que han colapsado.
En México, la estabilidad de la región caribeña es un tema de interés económico para el gobierno federal. Las crisis energéticas en Cuba pueden influir en los flujos migratorios hacia el sur mexicano y el Golfo de México. La Secretaría de Relaciones Exteriores vigila la situación de cerca para proteger sus intereses comerciales.
Esta situación se suma a las tensiones económicas que afectan a otros países latinoamericanos. Países vecinos enfrentan retos similares de precios y suministro en el sector energético. La inestabilidad política podría afectar el comercio bilateral y el turismo en el futuro. Los mercados regionales observan con detenimiento los movimientos sociales en la zona.
Se espera que el gobierno cubano intensifique las medidas de seguridad en las zonas críticas. Los ciudadanos siguen esperando soluciones a la crisis energética que afecta su vida diaria. La próxima semana será clave para determinar la evolución de la crisis en la isla.