La Era
15 abr 2026 · Actualizado 01:00 a. m. UTC
Internacional

Péter Magyar lidera la victoria de la oposición tras la caída de Fidesz en Hungría

La derrota del partido Fidesz, de Viktor Orbán, supone el primer cambio de gobierno en Hungría desde 2010.

Isabel Moreno

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Péter Magyar y el partido de la oposición, Tisza, han logrado una victoria en Hungría, poniendo fin a 16 años de mandato del partido Fidesz, liderado por Viktor Orbán. El resultado electoral marca el primer cambio de gobierno en el país desde 2010.

Los simpatizantes se reunieron a orillas del Danubio para celebrar los resultados, y algunos compararon este giro político con el colapso de la Unión Soviética. András Petöcz, escritor y poeta, declaró a CNN: “Tenía 30 años cuando terminó el régimen comunista. Es la misma sensación, la misma”.

En su discurso de victoria ante el parlamento húngaro, Magyar se comprometió a recuperar la nación. “Juntos, reemplazaremos al régimen de Orbán. Juntos, liberaremos a Hungría. Recuperaremos nuestro país”, afirmó Magyar ante sus seguidores.

Los límites del nacionalismo

La derrota pone de manifiesto las dificultades de utilizar el apoyo internacional para apuntalar una plataforma nacionalista. Durante la campaña, Orbán se apoyó fuertemente en el respaldo de figuras influyentes de Estados Unidos y Rusia.

El vicepresidente estadounidense, JD Vance, viajó a Budapest la semana pasada para apoyar al mandatario. El expresidente Donald Trump también respaldó a Orbán en Truth Social, calificándolo como un “verdadero amigo, luchador y GANADOR”.

El politólogo búlgaro Ivan Krastev señaló la ironía de que Orbán dependiera de potencias extranjeras. “Si va a perder, perderá como un globalista”, comentó Krastev a CNN, señalando que las acciones de Orbán reflejaban las de líderes con una marcada tendencia internacionalista.

Los analistas sugieren que el enfoque de la campaña en las amenazas externas, como Ucrania y la UE, no logró distraer la atención de los problemas internos. Krastev observó que el intento de la campaña de presentar a Ucrania como una amenaza para la soberanía húngara había resultado “cómico”.

Aunque el partido Tisza obtuvo una victoria decisiva, el futuro del panorama político del país sigue siendo incierto. Muchos votantes liberales y de izquierda expresaron reservas sobre Magyar, quien fue un integrante cercano de Fidesz y mantiene una postura profundamente conservadora.

Péter Krekó, director del laboratorio de ideas Political Capital, con sede en Budapest, señaló que los votantes liberales priorizaron la derrota de Orbán por encima de la búsqueda de un candidato perfecto. “Los votantes liberales húngaros no permitieron que lo perfecto se convirtiera en el enemigo de lo bueno”, dijo Krekó a CNN.

Magyar ya ha pedido a Orbán que actúe como líder interino y evite obstaculizar a la nueva administración. El próximo gobierno se enfrenta ahora a la tarea de desmantelar el complejo sistema político construido por Fidesz durante la última década y media.

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