El novelista argelino-francés Boualem Sansal ha sido formalmente elegido para ocupar un sillón en la Académie française, el organismo guardián del idioma francés, apenas dos meses después de su controvertida liberación de una prisión argelina.
Sansal, cuya obra frecuentemente aborda la deriva autoritaria y las tensiones identitarias en el mundo islámico, había sido detenido en noviembre de 2024 en Argel tras su llegada desde Francia. Su encarcelamiento se produjo en un contexto de escalada diplomática entre París y Argel, exacerbada por disputas territoriales, particularmente sobre el estatus del Sáhara Occidental, donde Francia apoya la postura de Marruecos frente a Argelia.
El escritor fue indultado por el presidente argelino en noviembre pasado, tras cumplir una parte de una condena de cinco años impuesta por cargos de socavar la integridad territorial de Argelia. Este episodio judicial fue ampliamente interpretado por observadores internacionales como una represalia política directa impulsada por declaraciones previas de Sansal criticando la anexión colonial de territorios marroquíes por parte de Argelia.
Su elección a la Academia, que reúne a cuarenta miembros vitalicios conocidos como los "inmortales", consolida su estatus en el panorama intelectual francés, a pesar de su impopularidad entre las autoridades de su país natal. Sansal se une a la institución tras una votación donde superó a otros candidatos, ocupando el puesto dejado vacante por el jurista Jean-Denis Bredin.
Este reconocimiento institucional se suma a otros honores recientes, como el Premio Mundial Cino del Duca, reafirmando la valoración de su producción literaria, que incluye obras distópicas como "2084: El fin del mundo", una crítica al totalitarismo islámico. La obra de Sansal ha sido particularmente bien recibida por sectores conservadores en Francia.
El caso Sansal subraya las complejas dinámicas geopolíticas que afectan a la diáspora y a la expresión cultural en el Magreb. La liberación del escritor no ha aliviado todas las tensiones; el periodista deportivo Christophe Gleizes permanece encarcelado en Argelia bajo cargos de "glorificación del terrorismo", un recordatorio de las fricciones persistentes entre ambos estados.
La Académie française, aunque centrada en la pureza lingüística, a menudo se convierte en un escenario para debates de alta carga política y cultural, y la elección de Sansal no es una excepción, ya que vincula el prestigio literario con la turbulenta relación franco-argelina.