El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia confirmó oficialmente que sus fuerzas militares, específicamente el Cuerpo Africano, ayudaron a repeler un ataque perpetrado por el grupo Estado Islámico (ISIL) contra el principal aeropuerto de Níger, ubicado en la capital, Niamey, la semana pasada. La declaración subraya la creciente implicación de Moscú en la seguridad de las naciones del Sahel que han expulsado a las fuerzas occidentales.
Según el comunicado difundido por la agencia estatal TASS, el asalto fue repelido mediante esfuerzos conjuntos entre el personal ruso y las Fuerzas Armadas nigerinas. Los militares gobernantes de Níger ya habían señalado la asistencia de sus "socios rusos" en la defensa del aeropuerto, un sitio estratégico que también alberga una base militar.
El ataque, que tuvo lugar en la noche del 28 de enero, dejó un saldo de 20 atacantes fallecidos, incluyendo un ciudadano francés, y cuatro soldados nigerinos heridos, reportó la televisión estatal. El jefe militar de Níger, Abdourahamane Tchiani, visitó la base rusa en Niamey para expresar su agradecimiento por el profesionalismo demostrado por las tropas rusas en la defensa de la instalación.
Moscú condenó enérgicamente el suceso, catalogándolo como un "ataque extremista", y señaló paralelismos con una agresión similar ocurrida en septiembre de 2024 contra el aeropuerto de Malí. El Ministerio ruso sugirió la posible implicación de "fuerzas externas que proporcionan apoyo instructor y técnico" en dichos incidentes.
ISIL se atribuyó la responsabilidad del asalto coordinado, que incluyó el incendio de un avión. Analistas señalan que la audacia del ataque sugiere una posible ayuda interna o un aumento de confianza tras incursiones previas exitosas en la región. Níger había acusado inicialmente a Benín, Francia y Costa de Marfil de patrocinar la agresión, acusaciones que han sido negadas por dos de los países señalados.
El incidente subraya la estrategia geopolítica de Rusia de consolidar alianzas militares y políticas en África en medio del aislamiento occidental tras la invasión de Ucrania. El Cuerpo Africano ruso ha asumido el rol previamente ocupado por el Grupo Wagner en varios países africanos, incluyendo Burkina Faso y la República Centroafricana, bajo el pretexto de combatir el terrorismo y fortalecer la estabilidad regional.
Las autoridades nigerinas han estado combatiendo durante la última década a grupos yihadistas afiliados a Al Qaeda y a ISIL en el Sahel. La cooperación militar con Rusia representa un cambio significativo en la política de seguridad de Niamey tras la retirada de la presencia militar francesa en 2023.