Los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea decidieron el jueves designar al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán como organización terrorista, según reportó france24.com. La decisión, tomada por consenso entre los miembros del Consejo Europeo, representa una escalada significativa en las sanciones contra Teherán.
La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, declaró que esta designación colocará al régimen iraní “al mismo nivel” de grupos como Al Qaeda, Hezbolá, Hamás y el Estado Islámico. Esta equiparación subraya la percepción de la UE sobre las amenazas transnacionales que emanan de la institución militar iraní.
La designación formal se produce en un contexto geopolítico tenso, marcado por la brutal represión del régimen iraní contra las manifestaciones antigubernamentales que se han extendido por el país. Las autoridades europeas han citado repetidamente las actividades del CGRI tanto dentro como fuera de Irán como motivo de preocupación.
Aunque el informe no detalla el procedimiento legal exacto para la inclusión en la lista, generalmente implica el congelamiento de activos y la prohibición de transacciones financieras con la entidad designada dentro del bloque europeo. Esta acción tendrá repercusiones económicas directas sobre las operaciones internacionales del CGRI.
Analistas señalan que catalogar al CGRI como terrorista podría complicar aún más cualquier futura negociación diplomática entre Irán y las potencias europeas. La medida enviará una señal clara a Teherán sobre las líneas rojas que la UE no está dispuesta a tolerar en materia de derechos humanos y seguridad regional.
Esta decisión se suma a las rondas previas de sanciones impuestas por la UE contra funcionarios y entidades iraníes relacionadas con la violencia contra los manifestantes. El bloque busca aumentar la presión económica y política para forzar un cambio en el comportamiento del gobierno iraní.
El impacto a largo plazo dependerá de la aplicación efectiva de las medidas y la respuesta que Teherán decida adoptar en represalia. Se espera que Irán reaccione con medidas similares contra intereses europeos, intensificando el actual estancamiento diplomático y económico.