El ministro de Asuntos Exteriores de Polonia, Radosław Sikorski, propuso la creación de una "legión europea" para mejorar la capacidad de respuesta de la Unión Europea ante amenazas de seguridad emergentes, calificando la idea como más realista que establecer un ejército federal europeo.
Sikorski declaró a los reporteros antes de una reunión de ministros de Exteriores de la UE que esta fuerza podría reclutar personal no solo de los veintisiete estados miembros, sino también de naciones aspirantes a ingresar al bloque. Argumentó que la idea de un ejército federal es inviable debido a la reticencia de los ejércitos nacionales a fusionarse.
El ministro polaco, quien también es viceprimer ministro, especificó que la unidad inicial podría tener el tamaño de una brigada y serviría para abordar amenazas de nivel inferior, como las observadas en el norte de África o los Balcanes. Reconoció que dicha formación no sería suficiente para disuadir a Rusia, cuyo conflicto en Ucrania se acerca a su cuarto año.
La iniciativa se produce mientras las capitales europeas debaten el fortalecimiento de la defensa colectiva ante crecientes dudas sobre la continuidad de las garantías de seguridad a largo plazo ofrecidas por Washington. Estas deliberaciones se intensificaron tras comentarios recientes del expresidente estadounidense Donald Trump sobre la OTAN y territorios europeos.
La propuesta de Sikorski contrasta con la idea del Comisario de Defensa de la UE, Andrius Kubilius, quien había sugerido previamente la creación de una fuerza militar propia de cien mil efectivos. La jefa de política exterior de la UE, Kaja Kallas, se mostró de acuerdo con Sikorski, indicando que crear estructuras paralelas solo "difuminaría el panorama".
La discusión sobre capacidades defensivas propias se ve matizada por la dependencia histórica de la OTAN, alianza liderada por Estados Unidos y de la cual la mayoría de los miembros de la UE forman parte. No obstante, la retórica estadounidense ha generado inquietud sobre la futura implicación militar transatlántica.
Polonia, citada frecuentemente por su alto gasto en defensa dentro de la OTAN, está llevando a cabo una rápida modernización militar desde la invasión rusa de Ucrania en 2022. El país es actualmente el mayor gastador en defensa en relación con su PIB dentro de la alianza atlántica.