El ex presidente ruso y actual subjefe del Consejo de Seguridad, Dmitri Medvédev, afirmó que, si bien el mundo se ha vuelto muy peligroso, Moscú no tiene interés en desatar un conflicto global, según declaraciones recogidas por Reuters.
Medvédev, quien ha adoptado una retórica belicista advirtiendo sobre el riesgo de una escalada nuclear, señaló que el umbral de dolor parece estar disminuyendo en las relaciones internacionales. El funcionario indicó que Rusia no es irracional, pero advirtió que un conflicto de esa magnitud no puede ser descartado por completo.
El funcionario, que sirvió como presidente ruso entre 2008 y 2012, expresó satisfacción por la reanudación de los contactos con Washington, elogiando además al expresidente estadounidense Donald Trump. No obstante, Medvédev reiteró las acusaciones de que Occidente ha ignorado repetidamente los intereses de seguridad de Rusia.
Las declaraciones fueron realizadas en una entrevista concedida en su residencia fuera de Moscú a Reuters, TASS y al bloguero de guerra ruso WarGonzo. Aunque el presidente Vladímir Putin mantiene la decisión final sobre la política exterior, las palabras de Medvédev son vistas por diplomáticos extranjeros como un reflejo del pensamiento de los círculos más duros de la élite rusa.
La invasión rusa de Ucrania en 2022 provocó la confrontación más significativa entre Moscú y Occidente desde el punto álgido de la Guerra Fría. La tensión geopolítica se mantiene elevada mientras persistentes esfuerzos diplomáticos, incluso por parte de enviados de Donald Trump, buscan una solución al conflicto.
El análisis de las declaraciones de Medvédev sugiere un intento de calibrar la percepción internacional, proyectando una imagen de racionalidad estratégica mientras se mantiene la presión sobre las potencias occidentales. El endurecimiento del tono coincide con la continuación de las hostilidades en Ucrania.