El volcán Mayón ha entrado en erupción en Filipinas, liberando una enorme columna de ceniza y escombros sobre la región de Bicol. La erupción de este pico de 2.462 metros, el más activo del país, ha cubierto gran parte del paisaje circundante con una espesa capa de material volcánico, según informó Al Jazeera.
En la provincia de Albay, la caída de ceniza ha afectado a 52 localidades distintas. Esta extensa cobertura ha obligado a las autoridades a restringir la movilidad en toda la región y ha provocado importantes interrupciones en el transporte local, según reportó La Tercera.
Actualmente, se están llevando a cabo labores de respuesta de emergencia para gestionar las consecuencias de la erupción. La Oficina de Protección contra Incendios de Filipinas ha desplegado personal en las zonas afectadas para colaborar con las tareas de limpieza y garantizar la seguridad de los residentes, según informó La Tercanía.
Evacuaciones de emergencia y riesgos climáticos
El Departamento de Bienestar Social y Desarrollo ha confirmado que cerca de 1.500 familias se han visto obligadas a abandonar sus hogares. Los evacuados han sido trasladados a diversos centros de acogida donde están recibiendo asistencia básica, según reportó La Tercera.
“Nuestros equipos ya están sobre el terreno, brindando asistencia y servicios de emergencia a las comunidades afectadas”, afirmó Achilles Santiago, director del Departamento de Bienestar Social y Desarrollo, de acuerdo con La Tercera.
Los equipos de respuesta permanecen en alerta máxima ante una posible mayor actividad volcánica. Las autoridades están preparadas para ejecutar nuevas evacuaciones en caso de que la erupción se intensifique; por ahora, las operaciones se centran en la búsqueda y rescate, la asistencia médica y el monitoreo constante de las zonas de alto riesgo, según informó La Tercera.
Los funcionarios locales también gestionan la erupción en el contexto de mayores presiones ambientales. La provincia se prepara actualmente para los impactos de El Niño, un fenómeno climático caracterizado por el calentamiento inusual de las aguas del Pacífico. Esto podría derivar en sequías prolongadas y ciclones más intensos hacia finales de 2026, según La Tercera.
Óscar Robert Cristóbal, jefe de la Oficina de Seguridad Pública y Gestión de Emergencias de Albay, señaló que la provincia ha reforzado sus medidas preventivas. “Estamos preparados. Hemos realizado evaluaciones de riesgo para que las agencias puedan anticipar posibles escenarios”, declaró Cristóbal, según reportó La Tercera.