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Maliki rechaza la injerencia de EE. UU. tras la advertencia de Trump sobre su posible mandato

El principal candidato a primer ministro de Irak, Nuri al-Maliki, condenó la "flagrante injerencia" de Washington después de que el presidente estadounidense Donald Trump amenazara con suspender toda ayuda si Maliki asume el cargo. La declaración intensifica la tensión geopolítica, ya que Bagdad busca equilibrar sus relaciones con Irán y Estados Unidos. Maliki afirmó que la postura de EE. UU. viola el sistema democrático iraquí.

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Maliki Denounces US 'Blatant Interference' After Trump Threat on Iraqi Premiership
Maliki Denounces US 'Blatant Interference' After Trump Threat on Iraqi Premiership

El principal candidato a primer ministro de Irak, Nuri al-Maliki, denunció este miércoles la "flagrante injerencia estadounidense" en los asuntos internos del país, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtiera que su país suspendería toda asistencia si Maliki es designado.

La declaración de Maliki, emitida a través de la plataforma X, calificó la advertencia como una violación del sistema democrático iraquí establecido tras la invasión de 2003. Maliki es el único ex primer ministro que ha cumplido dos mandatos desde ese periodo y sigue siendo una figura central en la política de coalición.

Trump había advertido el martes que seleccionar a Maliki constituiría una "muy mala elección" debido a sus "políticas e ideologías insanas", señalando que Estados Unidos dejaría de apoyar a la nación. En respuesta, cientos de manifestantes se congregaron cerca de la embajada estadounidense en Bagdad, coreando en apoyo a Maliki y quemando una imagen de Trump.

Maliki, quien ya tuvo fricciones con Washington entre 2006 y 2014 por sus vínculos con Irán, cuenta con el respaldo del Marco de Coordinación, una alianza de grupos chiitas con lazos variables con Teherán. Fuentes políticas indicaron a AFP que la coalición se reunirá pronto para discutir el ultimátum estadounidense, aunque sus partidarios presionan para mantener su candidatura.

Este episodio subraya la histórica posición de Irak como campo de batalla de influencia entre Washington y Teherán, un equilibrio que el nuevo liderazgo debe gestionar en un contexto de cambios regionales. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ya había expresado preocupaciones similares al primer ministro saliente, Mohammed Shia al-Sudani.

El bloque parlamentario de Sudani enfatizó que la elección del primer ministro es un "asunto iraquí", aunque subrayó la necesidad de mantener relaciones equilibradas y positivas con aliados como Estados Unidos basadas en el respeto mutuo. Fuentes informaron que Washington envió una carta a políticos iraquíes detallando su visión negativa sobre la candidatura de Maliki.

Grupos armados respaldados por Irán y parte del Marco de Coordinación, como Asaib Ahl al-Haq, rechazaron las declaraciones de Trump por considerarlas una intromisión externa. El nuevo primer ministro deberá abordar la exigencia de larga data de Washington de desarmar a las facciones respaldadas por Teherán, muchas de las cuales están sancionadas.

Expertos advierten que Irak, buscando estabilidad económica tras años de conflicto, no puede permitirse represalias de Estados Unidos, que puede aplicar sanciones o restringir el acceso al dólar. El politólogo Renad Mansour señaló que el país atraviesa un momento precario donde la estabilidad recién adquirida está en riesgo por la presión externa.

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