La Era
Internacional

Líderes del Senado buscan acuerdo para evitar cierre parcial del gobierno de EE. UU.

Los líderes del Senado de Estados Unidos trabajan contrarreloj para asegurar la aprobación de un nuevo acuerdo presupuestario y prevenir un cierre parcial de las operaciones gubernamentales. La disputa central radica en la financiación del Departamento de Seguridad Nacional y las políticas migratorias asociadas a ICE. El acuerdo requiere 60 votos en el Senado y debe ser ratificado nuevamente por la Cámara de Representantes, que retomará sesiones el 2 de febrero.

La Era

US Senate Leaders Scramble to Finalize Budget Deal, Averting Partial Government Shutdown
US Senate Leaders Scramble to Finalize Budget Deal, Averting Partial Government Shutdown

Los líderes del Senado estadounidense están intensificando los esfuerzos para ratificar un acuerdo presupuestario bipartidista que evite el cierre inminente de algunas agencias federales, según reportó france24.com el 30 de enero de 2026. La falta de consenso ha dejado al Congreso luchando por asegurar la financiación necesaria antes de la fecha límite.

La fricción principal se concentra en el Departamento de Seguridad Nacional, la entidad que supervisa el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Los demócratas insisten en incluir reformas dentro del financiamiento, mientras que los republicanos exigen mejores condiciones operativas para los agentes de ICE.

Un acuerdo presupuestario requiere el respaldo de 60 senadores para superar cualquier obstrucción procesal en la cámara alta. Este umbral subraya la necesidad de una cooperación sustancial entre ambos partidos para desbloquear los fondos operativos.

El presidente Donald Trump ha respaldado un nuevo acuerdo presupuestario, ofreciendo un punto potencial de convergencia para las negociaciones estancadas entre ambas cámaras. Sin embargo, la ratificación final depende de la voluntad política en el Capitolio.

Si el Senado logra aprobar la medida, el texto deberá regresar a la Cámara de Representantes para su revalidación. Se espera que la Cámara Baja reanude sus actividades el 2 de febrero, lo que impone una presión temporal estricta sobre los negociadores.

La incapacidad de asegurar la financiación podría resultar en la paralización de servicios no esenciales y afectar la operatividad de agencias clave, impactando la ejecución de políticas federales en áreas sensibles como la seguridad fronteriza.

El desenlace de estas negociaciones determinará la estabilidad fiscal a corto plazo y podría reflejar las tensiones geopolíticas internas sobre la política migratoria, un tema recurrente en la agenda legislativa.

Comentarios

Los comentarios se almacenan localmente en tu navegador.