La jefa del alto comisionado de derechos humanos de la ONU ha instado a Estados Unidos a finalizar su investigación sobre el ataque aéreo contra una escuela primaria en Irán. El incidente ocurrió el primer día de la guerra y dejó un saldo devastador entre las víctimas civiles locales. Se busca justicia para los daños terribles causados durante el conflicto militar regional.
Volker Türk describió el bombardeo como un horror visceral durante un debate urgente del Consejo de Derechos Humanos en Ginebra. Añadió que existe una necesidad imperativa de justicia para los daños terribles causados a la comunidad afectada en Minab. Él enfatizó que las imágenes de aulas destruidas mostraron claramente quién paga el precio más alto de la guerra: los civiles sin poder.
El ataque consistió en dos lanzamientos de misiles consecutivos que, según funcionarios iraníes, mataron al menos 168 personas en total. Entre las víctimas se encontraban aproximadamente 110 niños menores de edad dentro del edificio escolar afectado por la explosión. Esta cifra representa una pérdida significativa para la población civil atrapada en el fuego cruzado de la operación militar.
Los medios estadounidenses han informado que los investigadores militares propios creen que sus fuerzas probablemente fueron responsables del golpe accidental. El Departamento de Defensa ha afirmado que la materia está siendo investigada activamente por equipos especializados en el terreno. Sin embargo, las conclusiones oficiales no han sido publicadas hasta este momento según fuentes cercanas al caso.
Si se confirma un rol estadounidense, esto representaría uno de los peores casos de bajas civiles individuales en décadas de conflictos en Oriente Medio. Las imágenes de aulas destruidas mostraron claramente quién paga el precio más alto de la guerra: los civiles sin poder en las decisiones que llevan a conflicto. El caso resuena con otras tragedias similares ocurridas en zonas de alta intensidad operativa y riesgo humano.
Abbas Araghchi, ministro de Exteriores de Irán, declaró en un video que el bombardeo fue deliberado e intencional por parte de Estados Unidos. Dijo que esta atrocidad no puede justificarse ni ocultarse y debe evitar el silencio o la indiferencia de la comunidad internacional ante tal crimen. El gobierno iraní ha mantenido una postura firme sobre la naturaleza premeditada del ataque lanzado contra infraestructura civil.
Senadores demócratas escribieron anteriormente una carta a Pete Hegseth exigiendo respuestas detalladas sobre el ataque en Minab. La correspondencia cuestionó si análisis de objetivos antiguos podrían haber llevado al edificio escolar a ser golpeado por error humano o fallo técnico. También preguntaron si el secretario de defensa cumplió con las reglas para prevenir la comisión de crímenes de guerra en combate activo.
El Pentágono dijo que respondería directamente a los autores de la carta como con toda la correspondencia del congreso estadounidense vigente actualmente. Hegseth anteriormente afirmó que Estados Unidos no apuntaba a civiles y estaba investigando el asunto en curso sin demoras indebidas. La administración militar espera aclarar las dudas mediante un informe exhaustivo sobre las coordenadas utilizadas para la misión.
La agencia Reuters reportó que imágenes satelitales mostraban que la escuela funcionaba desde al menos 2018, aunque los datos eran de 2015. Un análisis de video confirmó que un misil Tomahawk impactó la base, indicando una operación estadounidense y no israelí o iraní. Los expertos señalan que ni Israel ni Irán poseen este tipo de armamento específico para el conflicto actual en la región.
Una misión de la ONU abrió su propia investigación el 17 de marzo para determinar los hechos completos del incidente militar reciente. Se espera que las conclusiones públicas definan la responsabilidad y establezcan precedentes importantes en la gobernanza militar futura tras el conflicto. Las autoridades internacionales monitorizarán si Estados Unidos publica sus hallazgos con transparencia ante la opinión pública global afectada por la violencia.