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30 may 2026 · Actualizado 03:55 a. m. UTC
Internacional

La inteligencia británica estima que 500.000 soldados rusos han muerto en la guerra de Ucrania

La directora de la agencia de inteligencia GCHQ del Reino Unido anunció que cerca de 500.000 soldados rusos han fallecido desde que comenzó la invasión a gran escala en 2022.

Isabel Moreno

2 min de lectura

Según una evaluación recogida por cbsnews.com, los servicios de inteligencia británicos estiman que casi 500.000 soldados rusos han muerto desde que Vladimir Putin lanzó la invasión a gran escala de Ucrania en 2022.

Anne Keast-Butler, la nueva directora del Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno (GCHQ, por sus siglas en inglés), dio a conocer estas cifras el jueves. Se trata del recuento oficial más alto proporcionado por cualquier agencia gubernamental desde que comenzó el conflicto en febrero de 2022.

“Mientras mantenemos nuestro firme apoyo a Ucrania, Putin está retrocediendo en el campo de batalla; los nuevos datos de inteligencia muestran que casi medio millón de soldados rusos han muerto desde el inicio del conflicto”, declaró Keast-Butler. Ni el gobierno ruso ni el ucraniano han publicado datos oficiales sobre sus bajas.

Michael Clarke, exdirector general del Royal United Services Institute, señaló que esta cifra supera las estimaciones previas de la Inteligencia de Defensa del Reino Unido. Sugirió que el número real podría ser aún mayor debido a la forma en que Rusia trata a su personal herido en el frente.

“Son sumamente negligentes con sus heridos en primera línea”, comentó Clarke al medio. Añadió que la alta proporción de soldados no rusos desplegados en el frente también podría estar contribuyendo a una mayor tasa de mortalidad.

Tensiones diplomáticas y cambios en el frente

El informe sobre el récord de bajas se produce tras una advertencia de Rusia a ciudadanos extranjeros y diplomáticos para que evacúen Kiev. Moscú citó planes para ampliar los ataques contra objetivos de la industria militar, describiendo estas acciones como represalias por un ataque con drones ucranianos en la región de Lugansk, ocupada por Rusia.

El jueves se produjo una breve confusión cuando la jefa de política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, afirmó erróneamente que la embajada de Estados Unidos en Kiev había cerrado. La legación estadounidense aclaró rápidamente su situación, confirmando que sus instalaciones siguen operativas.

“Cualquier informe que indique lo contrario es falso”, declaró la embajada de EE. UU. en X, subrayando que no ha habido cambios en su protocolo de seguridad. La embajada reiteró su recomendación de viaje vigente, instando a los ciudadanos estadounidenses a evitar viajar a Ucrania debido al conflicto en curso.

Sobre el terreno, la intensidad de la guerra ha escalado. Rusia lanzó recientemente un bombardeo masivo con cerca de 100 misiles y 600 drones. En respuesta, las fuerzas ucranianas atacaron una importante refinería de petróleo rusa en el puerto de Tuapse, una instalación clave para el suministro de combustible de las operaciones militares rusas.

A pesar de los constantes bombardeos aéreos, los analistas sugieren que el impulso táctico está cambiando. El Instituto para el Estudio de la Guerra, con sede en Estados Unidos, informó a finales de mayo que la dinámica del conflicto se está inclinando actualmente a favor de las fuerzas ucranianas.

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