El Ministerio de Justicia confirmó hoy el nombramiento de Constanza Garrido como nueva jefa del Programa de Derechos Humanos. Esta decisión se suma al relevo en el equipo directo del subsecretario Pablo Mira. El anuncio se produce tras la salida de tres funcionarias clave de la cartera.
Key Details
Entre las destituidas se encuentra Paulina Zamorano, quien llevaba 14 años en el organismo. Ella coordinaba el Plan Nacional de Búsqueda, un proyecto emblemático de la administración anterior. También fueron separadas Magdalena Garcés y Tamara Lagos de sus respectivas coordinaciones.
La subsecretaría explicó en un comunicado que las funcionarias tenían carácter de exclusiva confianza. Según la normativa, debieron renunciar el 10 de marzo para mantener sus cargos bajo la nueva administración. No cumplieron con este requisito administrativo, a diferencia de otros funcionarios de confianza.
What This Means
Garrido asume el mando proveniendo de la Fiscalía Regional Centro Norte. Actualmente cumple un reemplazo como abogada asesora jurídica en ese organismo público. Se espera que su oficialización se concrete mañana con la presencia del subsecretario Mira.
Su trayectoria incluye trabajos en el Instituto Nacional de Derechos Humanos durante 2019 y 2024. Además, participó en la mesa de gestión de casos del Consejo Nacional para la Prevención de Abusos de la Conferencia Episcopal. Posee un máster en criminología de la Universidad de Cambridge y estudios en la Alberto Hurtado.
"No presentaron sus renuncias el día 10 de marzo, como sí lo hicieron otros funcionarios en esa calidad", explicó la subsecretaría.
El ministro Fernando Rabat aseguró previamente que el Plan de Búsqueda continuará su ejecución. La continuidad del proyecto se mantuvo incluso con el cambio de liderazgo en el área de derechos humanos. Esto asegura que las búsquedas de personas desaparecidas no se detendrán por la reorganización del equipo.
Este movimiento marca un ajuste en la estructura de la cartera de Justicia tras las elecciones. El nuevo equipo busca consolidar la gestión de derechos humanos con perfiles técnicos especializados. La experiencia de Garrido en litigación estratégica podría influir en la nueva estrategia de la unidad.