Nuevos documentos desclasificados por autoridades estadounidenses han revelado una entrevista de aproximadamente dos horas con el fallecido financiero Jeffrey Epstein, en la cual negó ser el "diablo" y se describió a sí mismo como el ofensor sexual de nivel más bajo. La grabación, realizada en la residencia de Epstein en Nueva York en una fecha no especificada, fue conducida por Steve Bannon, exasesor del expresidente Donald Trump.
Durante el interrogatorio, Bannon preguntó directamente a Epstein si se consideraba el "diablo", a lo que el condenado por delitos sexuales respondió sonriendo que no, aunque admitió tener "un buen espejo". Epstein, quien se declaró culpable en dos mil ocho por solicitar prostitución de una menor, buscaba atenuar la gravedad de sus acciones ante la cámara.
Epstein se opuso específicamente a la etiqueta de Bannon de "depredador sexual de clase tres", una clasificación de alta amenaza en Estados Unidos. El financista insistió en que él representaba el nivel más bajo de ofensor, aunque reconoció ante Bannon ser "un criminal", según el material publicado.
La discusión se extendió a la legitimidad de su riqueza, luego de que Bannon cuestionara si su dinero era "sucio" por asesorar a figuras controvertidas. Epstein defendió la legalidad de sus ganancias, citando contribuciones caritativas para la erradicación de la polio en Pakistán e India como justificación.
Los archivos hechos públicos por las autoridades estadounidenses desde el inicio de la administración Trump en dos mil veinticinco han expuesto las amplias redes de Epstein. Estos documentos han iluminado sus vínculos con figuras prominentes en los ámbitos político, empresarial y cultural a nivel global.
Se sabe que Bannon y Epstein mantuvieron correspondencia regular, y Epstein se ofreció a apoyar al estratega de derecha en la difusión de su ideología conservadora en Europa. Este intercambio subraya las interconexiones entre el submundo financiero y ciertos círculos ideológicos y políticos.
El material liberado continúa arrojando luz sobre las conexiones de Epstein con ejecutivos como Bill Gates, celebridades como Woody Allen, y políticos destacados, incluyendo a los expresidentes Trump y Bill Clinton. El análisis de estos archivos sigue siendo un foco para comprender la influencia que Epstein ejerció.