El gobierno de Israel anunció el asesinato de Alireza Tangsiri, jefe de la Marina de los Guardianes de la Revolución iraníes. El ministro de Defensa, Israel Katz, confirmó que su ejército eliminó al comandante en una operación aérea precisa. Este ataque ocurre en medio de una escalada militar significativa entre las dos naciones en conflicto.
Katz declaró en un video que Tangsiri fue el hombre directamente responsable del bloqueo del estrecho de Ormuz. El funcionario añadió que el objetivo fue volado por los aires junto con otros oficiales del mando naval. Esta acción se enmarca en la campaña contra lo que Tel Aviv denomina objetivos del régimen terrorista iraní.
El primer ministro Benjamin Netanyahu refirió el tema en un comunicado difundido por su oficina. Netanyahu afirmó que este evento es un ejemplo de la cooperación entre Israel y Estados Unidos en la guerra. El mandatario israelí advirtió que su Ejército continúa atacando con firmeza los objetivos del régimen.
El almirante Brad Cooper, del Comando Central de Estados Unidos, calificó la muerte de Tangsiri como un paso hacia la seguridad regional. Cooper señaló que la Guardia Revolucionaria acosó a miles de marinos mercantes durante ocho años de mando. El Tesoro de Estados Unidos designó a Tangsiri como Terrorista Global Especialmente Designado en junio de 2019.
Irán respondió lanzando al menos ocho oleadas de misiles contra diferentes puntos del país desde el jueves. El Servicio de Emergencias de Israel reportó daños en la zona de Tel Aviv y al menos cinco heridos. Ninguno de los afectados se encuentra en estado grave según las autoridades locales.
El presidente estadounidense Donald Trump lanzó un ultimátum a Irán para que se siente a negociar antes de que sea demasiado tarde. Trump amenazó en su red social Truth Social que no habrá vuelta atrás si no hay acción inmediata. Esta postura refuerza la presión diplomática mientras se exploran contactos a través de intermediarios.
Para México, la estabilidad en el estrecho de Ormuz es crítica dado que depende de importaciones de energía y exportaciones petroleras. Un bloqueo prolongado podría elevar los costos de transporte marítimo y afectar el presupuesto nacional basado en ingresos petroleros. Analistas advierten que la volatilidad en los mercados globales impactaría directamente la inflación interna y el tipo de cambio. Las relaciones comerciales con Estados Unidos también podrían verse tensionadas si la crisis desestabiliza la región.
El intercambio de ataques llega después de que Estados Unidos e Irán hayan iniciado contactos para poner fin al conflicto iniciado el 28 de febrero. La región permanece en alerta máxima mientras se evalúan las próximas medidas de ambas potencias. Lo que ocurra en los próximos días definirá el rumbo de la tensión en Oriente Medio.