Irán ha desplegado sistemas de defensa avanzados en la isla de Jark ante la amenaza de una operación terrestre estadounidense. Este movimiento se produce mientras la administración de Donald Trump evalúa tomar el control del enclave petrolero en el Golfo Pérsico. La información fue confirmada inicialmente por fuentes de inteligencia citadas por CNN y reportada por La Tercera.
Las fuerzas armadas iraníes habrían colocado minas antipersonales y antitanques en la costa y alrededores del terminal de exportación. Asimismo, han instalado misiles tierra-aire portátiles adicionales para disuadir posibles desembarcos anfibios. Este terminal gestiona aproximadamente el 90% del crudo que exporta la república islámica.
Los funcionarios estadounidenses advierten que una invasión terrestre conllevaría riesgos significativos y un elevado número de bajas. Algunos aliados del presidente norteamericano plantean dudas sobre si la toma de la isla resolvería los problemas del estrecho de Ormuz. La prioridad estratégica parece ser forzar la reabertura de las rutas marítimas bajo presión militar.
En Chile, la dependencia de importaciones energéticas hace que la tensión en el Golfo Pérsico sea un factor de riesgo macroeconómico directo. Un conflicto prolongado podría encarecer los costos de importación y afectar el balance comercial nacional de manera significativa. Analistas locales monitorean la situación por la volatilidad que genera en los mercados de materias primas.
El ejército estadounidense ya había atacado la isla el 13 de marzo, dañando instalaciones militares y de almacenamiento estratégico. El presidente Trump anunció la operación en sus redes sociales y precisó que respetó la infraestructura petrolera por razones de respeto. Las defensas actuales buscan evitar que una nueva intervención logre un control total del territorio.
Funcionarios israelíes expresaron preocupación sobre los ataques con drones y misiles que podrían seguir a una ocupación. Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del parlamento iraní, advirtió que cualquier intento de ocupación será vigilado estrictamente. Afirmó que las fuerzas armadas están atentas a cualquier movimiento de tropas en la región.
Para ejecutar una operación así, Estados Unidos necesitaría desplegar una fuerza de desembarco considerable en el territorio de 24 km cuadrados. dos unidades expedicionarias de infantería de marina especializadas en asaltos anfibios ya se encuentran en Oriente Medio. Además, se espera el despliegue de 1000 soldados de la División Aerotransportada en los próximos días.
El Comando Central mantiene una vigilancia aérea casi constante sobre la isla para observar cambios físicos en el terreno. Los informes indican que las áreas han sido sembradas con trampas para ralentizar cualquier avance invasor. La situación se mantiene en tensión mientras se evalúan las opciones diplomáticas versus las militares.