Irán designó formalmente a los ejércitos de las naciones europeas como grupos terroristas este domingo, revirtiendo la acción tomada por la Unión Europea la semana anterior contra el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI). La declaración se produjo en medio de advertencias cruzadas entre Teherán y Washington sobre posibles acciones militares y represalias, según reportó France 24.
El presidente del parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, anunció la decisión, citando el Artículo 7 de la ley iraní de contramedidas contra la designación del CGRI. Legisladores en la sesión parlamentaria vistieron uniformes militares en señal de apoyo a la Guardia y corearon consignas antiestadounidenses e antisionistas, según mostraron las imágenes de la televisión estatal.
La ley que permite esta contramedida fue promulgada originalmente en 2019, tras la clasificación del CGRI como organización terrorista por parte de Estados Unidos. Ghalibaf criticó la acción de la UE como una medida irresponsable que, según él, acelera el camino de Europa hacia la irrelevancia en el orden mundial futuro.
La designación europea del CGRI, brazo ideológico del ejército iraní, se basó en su supuesta represión de movimientos de protesta internos, que Occidente ha condenado. Teherán, por su parte, ha atribuido la violencia a actos de terrorismo instigados por Estados Unidos e Israel.
La escalada diplomática coincide con un aumento de la tensión militar en la región, donde Estados Unidos ha desplegado un grupo de portaaviones en respuesta a las recientes amenazas. A pesar de las amenazas, funcionarios de ambos lados han indicado recientemente una voluntad de entablar conversaciones.
Ali Larijani, jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, señaló el sábado que los arreglos estructurales para negociaciones están progresando, aunque el presidente estadounidense confirmó las amenazas militares paralelas. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, también afirmó que una guerra no beneficiaría a ninguna de las partes ni a la región en una llamada con su homólogo egipcio.
La situación subraya la profunda fractura geopolítica entre Irán y las potencias occidentales, con repercusiones directas en la estabilidad económica y energética del Medio Oriente. Es incierto el impacto inmediato que tendrá la designación iraní sobre las fuerzas militares europeas presentes en la zona.