El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, advirtió que la reciente decisión de la Unión Europea de designar a los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) como organización terrorista constituye un "grave error estratégico".
La designación marca una ruptura significativa en la diplomacia formal entre la UE e Irán, al situar a una institución militar clave, que controla vastas porciones de la economía y los programas balísticos iraníes, en una categoría similar a grupos como el Estado Islámico. Israel, por su parte, celebró la decisión como un paso "histórico".
El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes emitió una declaración reportada por la agencia IRNA, calificando la acción europea como tomada "en obediencia incuestionable a las políticas hegemónicas y anti-humanas de Estados Unidos y el régimen sionista". Este rechazo se produce en un contexto de escalada militar, con Estados Unidos reforzando su presencia naval en la región.
Analistas como Simon Mabon, profesor de Política Internacional en la Universidad de Lancaster, sugieren que el volumen y la ferocidad de las recientes protestas internas apuntan a un régimen bajo severa presión financiera y social. Esto podría influir en la toma de decisiones tanto en Teherán como en Washington, según informes citados por France 24.
Mientras tanto, el presidente estadounidense Donald Trump expresó su esperanza de evitar la acción militar directa, mencionando conversaciones futuras, aunque destacó la presencia de "buques muy grandes y muy poderosos" cerca de Irán. Citibank proyecta que las acciones inmediatas de EE. UU. e Israel serán limitadas para evitar una escalada que empuje a Irán a negociar sobre su programa nuclear.
Los mercados han reaccionado a la volatilidad geopolítica; los precios del petróleo subieron un 3% a un máximo de cinco meses por las preocupaciones sobre una posible interrupción del Estrecho de Ormuz. La Guardia Naval iraní ha amenazado con responder instantáneamente a cualquier ataque, advirtiendo que los portaaviones y bases estadounidenses están al alcance de sus misiles de medio alcance.
Esfuerzos diplomáticos paralelos se están llevando a cabo, según reportó la agencia QNA, con el emir de Qatar y el presidente iraní discutiendo vías para la desescalada y la estabilidad regional en una llamada telefónica reciente.
La UE enfrenta ahora el desafío de manejar las repercusiones de su decisión, que algunos miembros temían previamente que pudiera obstaculizar las comunicaciones gubernamentales y poner en peligro a los ciudadanos europeos en Irán, mientras Washington sopesa su estrategia futura.