El campo de batalla en Sudán ha vuelto a calentarse tras un ataque aéreo ejecutado por las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) contra la ciudad de Dilling, en el estado de Kordofán del Sur, según reportes de medios locales. El asalto, presuntamente llevado a cabo con drones suicidas, impactó áreas clave, incluyendo el cuartel de la 54ª Brigada del ejército sudanés y el mercado central, generando un número indeterminado de víctimas mortales.
Este ataque se produce apenas 24 horas después de que las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF), alineadas con el gobierno, declararan haber logrado romper el asedio de casi dos años impuesto por las RSF sobre Dilling. La ciudad posee una relevancia logística crucial, ya que se sitúa a medio camino entre Kadugli, la capital de provincia asediada, y El Obeid, centro neurálgico en Kordofán del Norte que las RSF buscan rodear.
Fuentes militares indican que el objetivo inmediato de las RSF parece ser el restablecimiento del bloqueo sobre Dilling, a pesar de que las SAF mantienen el control territorial y repelen ofensivas cercanas en Habila, Kordofán del Norte. La escalada de violencia aérea en la región de Kordofán ha incrementado la presión sobre la población civil y las infraestructuras de servicios.
La red de médicos sudaneses ha emitido un llamado urgente por la apertura de corredores humanitarios seguros. La situación en el terreno es descrita como desesperada, con una severa escasez de servicios sanitarios y suministros esenciales, particularmente fluidos intravenosos, necesarios para atender a los heridos y a la población afectada por el conflicto que inició en abril de 2023.
Desde su expulsión de la capital, Jartum, en marzo pasado, las RSF han concentrado sus esfuerzos bélicos en la región de Kordofán y en El Fasher, en Darfur del Norte, bastión que capturaron en octubre. Tras la toma de El Fasher, surgieron informes creíbles sobre masacres, violaciones y saqueos, lo que motivó que la Corte Penal Internacional (CPI) iniciara una investigación formal por "crímenes de guerra" contra ambas facciones.
Dilling ha sufrido episodios graves de inseguridad alimentaria. Si bien la autoridad internacional en seguridad alimentaria no declaró hambruna allí en noviembre por falta de datos verificables, sí se confirmó la existencia de hambruna en Kadugli, bajo asedio prolongado. El conflicto ha generado la mayor crisis de desplazamiento y hambre del mundo, con más de 14 millones de personas afectadas en su punto álgido.
Según cifras recientes de la ONU, más de 65,000 personas han huido de la región de Kordofán desde octubre. Muchos de estos refugiados han cruzado hacia Chad, que ya acoge a más de 880,000 sudaneses, enfrentando ahora la reducción de los fondos humanitarios internacionales necesarios para su subsistencia. La lucha por el control de Sudán continúa dejando un rastro de devastación económica y social en el Cuerno de África.